Jueves 31 de Diciembre de 2015
Tim Loehmann, el policía que acabó con la vida de Tamir Rice, un niño afroamericano de 12 años en Cleveland, Ohio, Estados Unidos, en 2014, no irá a juicio ya que, según el fiscal Timothy J. McGinty, la Cámara de Acusación "no encuentra motivos para pensar que se trate de un crimen, sino que fue una sucesión de errores humanos", explicó ante los medios.
"La familia Rice recibió la noticia con tristeza y decepción", aunque no les sorprendió, apuntó su abogado. La familia volvió a hacer un llamamiento al Departamento de Justicia de Estados Unidos para revisar el caso.
Tamir Rice fue asesinado en noviembre de 2014 en Cleveland, en el estado de Ohio. En medio de los episodios de muertes de afroamericanos asesinados por la policía, este caso llamó especialmente la atención por la corta edad de la víctima.
Rice llevaba consigo una pistola de aire comprimido. Un transeúnte avisó a la policía pero advirtió de que el arma no era real. Sin embargo, la central de llamadas de emergencia no transmitió esa última información a los policías.
Dos procesos de peritaje exculparon a Loehmann y aceptaron su razonamiento. El policía afirmó que pensó que el arma del niño era real y se sintió amenazado.