No a Juan Pizzi
Nadie va a negarle al señor Pizzi su historia como jugador, menos en Central, pero a la hora de hablar como director técnico la cosa cambia. Su proceso fracasó, si bien los resultados fueron muy buenos con 69 puntos el hombre no pudo revertir una situación catastrófica que siempre se encargó de vaticinar en otros, por ejemplo, al decir que Instituto se iba a caer al final del campeonato, y no como realmente fue en su propio equipo.

Lunes 09 de Julio de 2012

Nadie va a negarle al señor Pizzi su historia como jugador, menos en Central, pero a la hora de hablar como director técnico la cosa cambia. Su proceso fracasó, si bien los resultados fueron muy buenos con 69 puntos el hombre no pudo revertir una situación catastrófica que siempre se encargó de vaticinar en otros, por ejemplo, al decir que Instituto se iba a caer al final del campeonato, y no como realmente fue en su propio equipo. Central no le pudo ganar a dos descendidos y al quinto en la posición general del torneo de la B. La soberbia de Central y su órbita, desde la hinchada que está convencida de que su mera presencia en las tribunas asegura la victoria sin tener en cuenta que 11 hombres que demostraron, en definitiva, poca actitud deportiva y menos aún compromiso viril y orgullo propio dejan poco y nada, en las canchas. La dirigencia que comenzó a gastar a cuenta, dándose por ascendidos no este año sino el anterior, cuando creían que la B era un paseo. Los jugadores presentes y pasados en los dos torneos de la B que se creyeron, y casete mediante en cuanto medio se les cruzó por delante, que su mero nombre era absoluta garantía de victorias deportivas. Central se ganó tres veces seguida el Quini y tiró, en tres oportunidades la boleta, luego fue a la promoción piqueteando, le ofrecieron un mejor trabajo y también lo rechazó. Central equipo de fútbol tiene un responsable: el cuerpo técnico, y éste tiene un nombre y apellido, Pizzi, que hasta eligió un pésimo psicólogo para que hiciera su trabajo de coaching ontológico. En una empresa sería esos tipos que son despedidos, porque se puede aceptar que los resultados no sean los esperados, incluso se puede fracasar, pero no se puede hacer mal jactándose de pergaminos y títulos. Perder con Chacarita y luego con el descendido equipo sanjuanino es, sin duda alguna, un acto deliberado de hacer las cosas buscando la forma incorrecta e inapropiada. Las bravuconadas de Pizzi anunciando, en la última fecha, los ganadores y perdedores, deberá servirle de experiencia, si es que va a continuar como profesional en la dirección técnica, para hablar menos, hacer más y sobre todo hacerlo bien. Central hoy está donde se merece pero por su propia y exclusiva culpa, lamento todo esto por el señor Belloso, quien se puso el equipo y buena parte de la organización en su lomo, cuando todo el mundo le esquivaba el bulto. Pero también es responsable de este presente, de esta catastrófica realidad. No pido que traigan a Guardiola, pero sí a un hombre que haga bien su trabajo y que sobre todo tenga perspectivas acorde a las expectativas. Y los jugadores que lleguen no hablen, no digan sino que hagan su trabajo que, por cierto, cobran demasiado bien y los hace millonarios antes de cruzar los 30. Central tiene la obligación de dejar de asegurar futuros económicos de los nietos de sus jugadores, debe conseguir hombres con suficiente virilidad y orgullo para llevarlo a la A.

Gerardo Ianotti Rojo