Jueves 30 de Septiembre de 2010
A raíz del gravísimo accidente ocurrido el domingo pasado en Villa Ocampo entre una combi y un camión, que dejó un saldo de 14 muertos, he decidido redactar esta carta. Habitamos en un país donde casi todo se hace mal, ya sea deliberadamente o por ignorancia. La combi estaba autorizada a transportar 12 personas y llevaba 19. Su chofer no tenía permiso para conducir esa clase de vehículos sino automóviles. Ambos conductores viajaban de noche y la ruta no tenía iluminación, estaba en mal estado. Este accidente no es más que una consecuencia de hacer todo mal, a lo que hay que agregar que al vivir en un país donde por capricho se han quitado los ferrocarriles, todo el transporte de personas y mercaderías se vuelca a rutas cada vez más colapsadas. Moraleja: si hacemos todo mal no esperemos milagros; al contrario, cada vez tendremos más accidentes, más muertes y más dolor.
Alberto Seoane,
albertoseoane@yahoo.com.ar