"No hay que pagarles a estos curas"
"Habría que replantear la Constitución y no pagarles a estos curas", dijo Susana Bellino, presidenta del consorcio del barrio Butaló, a 23 cuadras del centro de Santa Rosa, La Pampa. "Se debería utilizar esa plata y espacios para actividades culturales", resaltó la rosarina de 56 años, quien se mudó en 1980 a la capital pampeana cuando era militante de la Juventud Peronista y su esposo, empleado de Acindar, era perseguido.

Martes 14 de Agosto de 2012

"Habría que replantear la Constitución y no pagarles a estos curas", dijo Susana Bellino, presidenta del consorcio del barrio Butaló, a 23 cuadras del centro de Santa Rosa, La Pampa. "Se debería utilizar esa plata y espacios para actividades culturales", resaltó la rosarina de 56 años, quien se mudó en 1980 a la capital pampeana cuando era militante de la Juventud Peronista y su esposo, empleado de Acindar, era perseguido.

"El barrio fue creado por los militares, metieron 400 familias en seis cuadras. Vinimos en 1982. Soy docente y estudié arte y diseño. Trabajo en el Ministerio de Desarrollo, junto a organizaciones de los barrios, además de estar desde 2009 en el consorcio", dijo a La Capital. "Antes había un cura ("El Gallego") que no permitía en misa a nenas de 10 años con polleritas y remeritas. Además, retaba a los chicos si jugaban a la siesta". "La gente participa poco, cuando fuimos unas 15 vecinas a Diputados por el tema del aborto, luego aquí nos gritaban «asesinas»". "Con otras mujeres escrachamos al ex intendente Juan Carlos Tierno, en marzo de 2011, por golpear a su pareja", explicó Bellino, ex vicepresidenta de la Asamblea por los Derechos Humanos y miembro de Amas de Casa Microemprendedoras.