Sábado 15 de Enero de 2011
La palabra "efectivo" en nuestro idioma tiene varias acepciones. Una de ellas se ajusta a la "verdad real". Otra se puede referir a un cargo o empleo. Una tercera alude a fuerzas militares o tropa por ejemplo, y existen algunas otras como la ligada al vulgo, donde el "efectivo" es el dinero constante y sonante que cualquier persona lleva en su bolsillo. Ahora bien. Desde hace ya algunos días y luego de que el gobierno le permitiera a unos funcionarios del Fondo Monetario Internacional, monitorear los índices del Indec nuevamente, y dar la novedad de que se pretende pagarle al llamado Club de París con cuantiosos fondos del Tesoro Nacional, no le llama la atención de que el dinero circulante resulte tan escaso y la red de cajeros automáticos lo atestigüen. Recuerde que son muy astutos los constructores de nuestra falacia albiceleste, verdaderos reyes del verso interminable, donde ahora se afirma "que todo crece con los índices de la economía China", de acuerdo a lo que muestran muchos medios de información, donde también agregan renglones y renglones de tinta y vocablos y más vocablos junto a imágenes en los informativos, donde la gente sufre todo tipo de penurias y atropellos. Falta de agua y energía eléctrica, viviendas dignas, inseguridad que ya ha sobrepasado los límites del delito y del asombro y ahora también esto que se asoma en la vidriera como lo más flamante, la escasez de dinero en efectivo.
Felipe Demauro
felipedemauro47@gmail.com