"No estamos aquí para arrancar malas hierbas"

Viernes 10 de Octubre de 2014

Según la periodista de Radio Vaticano Romilda Ferrauto, que informa a la prensa del encuentro, respetando el anonimato de los ponentes, algunos obispos conservadores "piensan que todo el edificio corre el riesgo de hundirse" y que, en caso de apertura, incluso mínima, el remedio sería "peor que el mal".

Otros estiman que "está en juego la credibilidad de la Iglesia" si no se autoriza, caso por caso, la comunión para algunos divorciados que se vuelven a casar.

"No estamos aquí para arrancar las malas hierbas sino para sembrar", declaró uno de los cardenales. "No se puede poner en el mismo saco aquellos que han sido injustamente abandonados de aquellos que han abandonado injustamente" añadió otro. Ferrauto precisó sin embargo que todos los miembros del sínodo defienden la indisolubilidad del casamiento religioso y ninguno aboga por abrir el rito de la comunión a todos los divorciados que vuelven a contraer matrimonio. Se han propuesto, sí, grupos de acompañamiento, pastoral familiar, preparación al matrimonio y flexibilización de las reglas de anulación ante los tribunales eclesiásticos.

Respecto a las parejas homosexuales, de las que según explicaron se habló poco, no surgió ninguna novedad. En la mayoría de las intervenciones se ha concluido que no se puede aceptar la unión de parejas del mismo sexo, aunque se insiste en la acogida, escucha y respeto de estas personas.