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"No es fácil, pero podemos hacer una sociedad menos violenta"

El vicegobernador Jorge Henn abogó por un trabajo en conjunto para resolver los problemas de seguridad que atraviesa la provincia.

Lunes 20 de Octubre de 2014

El vicegobernador Jorge Henn le confiesa a La Capital ser "de los que creen que los problemas hay que reconocerlos y enfrentarlos para solucionarlos". La semana pasada le tocó otra vez dejar su poltrona del Senado provincial para sustituir al frente del Ejecutivo al gobernador Antonio Bonfatti, de gira oficial por México. "No va a ser ni fácil ni rápido —pregona Henn— pero estoy convencido de que si todos tiramos para el mismo lado se puede construir una sociedad menos violenta".

El interinato del vice al frente de la Gobernación coincidió con la ola de crímenes que sacudió a la capital santafesina, donde los índices de homicidios —hubo 117 en poco más de 10 meses— ya superan los niveles récord de 2007, que el Frente Progresista había conseguido disminuir en los primeros años de su gestión provincial.

La cuestión fue central en la reunión de gabinete que Henn presidió el pasado martes. Y el jueves encabezó una reunión en la Legislatura con el fiscal general de la provincia, Julio de Olazábal, junto a los presidentes de los bloques del Senado para tratar "medidas que no son mágicas pero apuntan a un tema clave de esta emergencia: reducir las muertes violentas", sostuvo en un reportaje exclusivo con este diario.

—¿Qué opina del recambio en la secretaría de Seguridad?

—En primer lugar rescato el trabajo, la responsabilidad y el empeño que le puso (el ex secretario de Seguridad Matías) Drivet a la gestión, como también la atribución que tiene el gobernador de elegir a los hombres (por el designado Gerardo Chaumont) que él entiende profundizan su política de seguridad.

—La situación en la ciudad de Santa Fe, a la que el intendente José Corral calificó de desesperante, instaló a la seguridad con más fuerza en la agenda provincial. ¿Cuál es su lectura?

—Soy de los que creen que los problemas hay que reconocerlos y enfrentarlos para solucionarlos. La situación de Santa Fe tiene que ver con un pico de violencia que nos preocupa y ocupa. Mientras atendemos la urgencia con medidas puntuales no podemos dejar de trabajar en las medidas de fondo, que son las que pueden cambiar las condiciones en las que proliferan hechos violentos. El gobierno de Santa Fe encaró una reforma profunda de la policía y la Justicia para hacerlos más eficaces y creíbles. Pero hay sectores que no quieren que esto suceda, que prefieren seguir lucrando como lo hacían, a costa de lo honestos.

—¿Entonces...?

—No tenemos que dejar que ganen. No vamos a dejar que ganen. Hay que seguir con la reforma, hay que resolverle los problemas a la gente y eso se hace mejor todos juntos. No va a ser ni fácil ni rápido, pero estoy convencido que es posible si tiramos para el mismo lado porque es responsabilidad de todos construir una sociedad menos violenta.

—¿Cuál es el mensaje que debe recibir la gente que cotidianamente ve como se reparten responsabilidades entre los distintos estamentos políticos?

—Decir que tenemos un problema serio con la seguridad en todo el país no nos exime de responsabilidad en lo que nos toca a nivel provincial, pero sí es necesario entender el contexto para buscar soluciones. Hoy tenemos un alto grado de violencia, con armas, de la que busca directamente el daño o la eliminación de otra persona.

—Hasta allí el diagnóstico, pero ¿a dónde hay que apuntar en lo inmediato para encontrar soluciones?

—Hay distintos escenarios para trabajar. Uno tiene que ver con la coordinación de inteligencia y fuerzas operativas federales para desarticular bandas organizadas. Otro, el con el control de armas, con la resolución de conflictos usando la mediación como herramienta. Y por último, el más lento pero seguro, seguir implementando políticas que tengan a la educación como generadora de oportunidades para los jóvenes. Por otro lado nosotros tomamos el compromiso de avanzar con la modificación de la ley de obras menores incluyendo las ciudades de Rosario y Santa Fe. Esto posibilitará en particular para la ciudad de Rosario ingresos por 59 millones de pesos que pueden ser aplicados para resolver temas de convivencia e infraestructura urbana y social en los barrios.Todos podemos aportar algo para descomprimir este clima violento. Muchas muertes no tienen que ver con robos ni con drogas. Son trágicas formas de resolver conflictos que en otra época no pasaban de una bronca, de una pelea familiar o una cargada entre hinchas de fútbol. En el mediano plazo, la educación en todas sus formas, desde el ámbito familiar y social hasta la escuela tiene un rol en el abandono de las actitudes violentas.

—¿Qué análisis de situación hizo con los funcionarios del gabinete en una semana muy crítica?

—El martes en la reunión ordinaria del Gabinete provincial analizamos estos temas y resolvimos plantear al Ministerio Público de la Acusación una serie de medidas con el objeto de optimizar los mecanismos de incautación de armas, hacer más ágiles los allanamientos y optimizar los procesos de averiguación de antecedentes. No son medidas mágicas, pero apuntan a un tema clave de esta emergencia: reducir las muertes por violencia. Lo más importante es marcar un camino que nos lleve al fin de esta ola de asesinatos, por las víctimas potenciales pero también para que nuestra sociedad pueda vivir su vida cotidiana con menos miedo y angustia.

—¿Está de acuerdo con la medida adoptada por el intendente Corral de suspender temporariamente la comercialización de armas de fuego?

—Cada arma que deja de circular es una potencial muerte menos que contar. La violencia no se soluciona con violencia, se soluciona con un mejor funcionamiento de la policía y la Justicia, y con mejores hábitos de toda la población.

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