No era como para bailar
Observando y oyendo a la presidenta de la Nación en su presentación y discurso del día diez del corriente por la conmemoración de los treinta años de democracia opino que una vez más no...

Viernes 20 de Diciembre de 2013

Observando y oyendo a la presidenta de la Nación en su presentación y discurso del día diez del corriente por la conmemoración de los treinta años de democracia opino que una vez más no estuvo a la altura que las especiales y trágicas circunstancias que vivió el país en esos días. Mientras había muertos, saqueos, enfrentamientos entre argentinos y mucho dolor, ella aludió tangencialmente a la situación como si lo que sucedía no era en el país que gobierna. Considero que su baile y los tamboriles sobraban en medio del luto y el dolor. No era tiempo para tanta algarabía. La joven democracia argentina es aún débil, hay que fortalecerla y consolidarla para que “todas y todos” podamos vivir y desarrollarnos en un marco de justicia, equidad, dignidad y trabajo, que restituya los valores que se fueron perdiendo. La mejor celebración es construirla y cuidarla entre todos día a día en paz y unión. Para eso tanto gobernantes como gobernados tenemos el deber ciudadano de sostenerla con celo y responsabilidad.

María Cristina Grecco
DNI 6.730.357