Lunes 29 de Marzo de 2010
Se sabe de la fuerte inflación que aqueja a nuestro país, pero esto no es nada nuevo, parece que cuando más se necesita de nuestros compatriotas empresarios, estos más se alejan, es una costumbre de ellos. A esto se suma el plus inflacionario de días festivos, generalmente con porcentajes de aumento usuales y característicos, siempre con dos dígitos, 15, 20 y hasta un 30 por ciento. Esto siempre fue así, en el inicio del año escolar, en Navidad, Año Nuevo, Reyes, Día de la Madre y otras yerbas festivas. Ahora, en Semana Santa, suben los precios, ¿y qué habría que hacer? Para mí no comprar, comer lo que hay, vivir de otra forma, hacer sentir mal a los empresarios y comerciantes para que reflexionen, si pueden reflexionar. No hay que comprar, porque todos salen a buscar la egoísta ganancia, les importa un comino la gente... Y dicen: "lo que pasa es que el gobierno y bla, bla, bla" ¡Mentira! Acuérdese que cuando más se necesita de nuestros compatriotas económicos, más llorones, egoístas e individualistas se hacen, es una ley de estas regiones.
Carlos Rubén Bianchi
DNI 13.093.800