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No cierra el círculo

Suiza no sólo es reconocida por sus buenos relojes, los sabrosos chocolates y las cuentas bancarias secretas. Desde hace unos años también por su fútbol.

Domingo 29 de Junio de 2014

Suiza no sólo es reconocida por sus buenos relojes, los sabrosos chocolates y las cuentas bancarias secretas. Desde hace unos años también por su fútbol. No de primer nivel, por cierto. Pero tiene apellidos que supieron traspasar los límites de su país para recalar con éxito en las grandes ligas. Llegó a Brasil tras una gran eliminatoria. Claro que una vez que comenzó la Copa mostró sus dos caras: de la debilidad defensiva y de la contundencia ofensiva. Eso es Suiza. Un equipo que puede noquear o ser noqueado.

Será tarea de Argentina entonces saber aprovechar las deficiencias de los helvéticos para seguir alimentando el sueño de toda una nación. Sobre todo a partir de esta fase, donde el que pierde paga con el boleto de vuelta a su país. Un precio que nadie quiere pagar.

Suiza no es potencia. Eso está claro. Tal es así que inclusive no clasificó a la última Eurocopa. Eso sí, su ausencia no impidió que siguiera trabajando en la construcción de jugadores versátiles, uno de los requisitos del fútbol moderno, para que decodifiquen el juego en distintas posiciones.

Tiene además algunos nombres interesantes y un entrenador ganador por naturaleza: Ottmar Hitzfeld. Claro que el alemán no jugará el martes ante Argentina. Aunque su estrategia podría ser letal para Sabella y compañía.

Con respecto al juego en sí, hasta el momento besaron la lona feo ante Francia, donde fueron a buscar a la Brazuca en cinco ocasiones adentro de su arco. También hay que mencionar que dejaron de rodillas a Ecuador y Honduras. No obstante, en ambos casos exhibieron enormes dificultades en el retroceso, a la hora de ponerle coto a los hombres más ofensivos del conjunto rival. Desde afuera se percibe que no hacen pie atrás. Son un flan. Esencialmente cuando tienen que formar el cerrojo en el área 18. Y esa falencia suena hasta ilógica a juzgar por los “nenes” que tiene, ya que se desenvuelven en Italia, España, Alemania e Inglaterra.

Claro que no hace todo mal. Tiene sus virtudes. El medio es sumamente peligroso. Con nombres propios más que llamativos. Quizá el ahora más conocido sea Xherdan Shaqiri, quien ante Honduras hizo los tres goles y es la figura del equipo. Juega en Bayern Munich y seguramente Fede Fernández y Marcos Rojo tendrán que estar en alerta constante porque es punzante y no perdona cuando entra por derecha. Y arriba está Josip Drmic, que no está en su mejor versión. Está a la vista. Suiza es Suiza. Es lo que tiene, y lo que le falta. Pero dispuesto a dar la sorpresa porque no tiene la mochila de la presión de los grandes, como Argentina.

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