Martes 27 de Enero de 2009
"Lo que ha ocurrido excede a la dirigencia del club. Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer. Habrá que ver desde las fuerzas de seguridad de la provincia y del Ministerio de Seguridad qué medidas se toman a partir de hoy", dijo ayer Guillermo Lorente, presidente de Newell’s, quien no disimula que el cambio de actitud política hacia el sector de la barra que imperó en el club hasta hace un mes provoca estos ramalazos de violencia.
"El mensaje nuestro es no sentarnos a arreglar con nadie: sea barra o hinchada. Y esto es una demostración de que (los grupos que irrumpieron ayer) no están con la gente, como sí está la comisión directiva. La gente de Newell’s no es la que hoy estuvo acá. No le vamos a dar pie a nadie para ser dueños de la tribuna. Este club no puede ser patrimonio de 30, 40 o 100 personas. Ellos no se pueden imponer a todos los leprosos".
"Ahora vamos a ver qué actitud toma la jueza que tiene a cargo el trámite", dijo Llorente.
Faltan diez días para el sábado 7 de febrero. Ese día en que Newell’s recibirá a Gimnasia y Esgrima de La Plata se lo presuponía el día en que podían chocar las facciones de la barra. Lorente insistió ayer con que aspira a que pueda implementarse algún control de admisión.
"A los newellistas en serio esto que pasó los va a movilizar. Nadie va a pensar que a los violentos los vamos a desterrar entre 22 miembros de la comisión directiva. Esto lo haremos entre todos los que queremos al club".