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No aprovechó sus chances

Se sabía de antemano que Duendes tenía una parada difícil en Villa de Mayo. Por varias razones. Por la envergadura de su rival y porque llegaba a la cita sin todo su poderío.

Domingo 04 de Mayo de 2014

Se sabía de antemano que Duendes tenía una parada difícil en Villa de Mayo. Por varias razones. Por la envergadura de su rival y porque llegaba a la cita sin todo su poderío. Fue bien de punto, pero aún en la adversidad mostró que es un equipo que sabe sacar a lucir su temperamento y ponerse a la altura de las circunstancias. Peleó durante los 80 minutos y se quedó con las manos vacías al perder por solamente un punto después de dilapidar varias chances y caer ante CUBA por 21-20, en el partido decisivo del Nacional de Clubes.

De arranque el equipo local entró como más concentrado en lo que tenía que hacer y aprovechó algunos errores de Duendes para establecer las primeras diferencias. Fueron 10 minutos en los que Duendes no logró hacer pie. Y ante un rival como CUBA, que aprovecha al máximo los regalos, eso cuesta caro. Pero pasado ese lapso el verdinegro recompuso su imagen, se fue haciendo de la pelota, ganando terreno a través de Tomás Carrió, que por ese entonces se mostraba incisivo y contundente. Así, con un partido muy peleado Duendes logró dar vuelta la historia sobre el final del primer tiempo y se guardó para el final de ese parcial el try de Genaro Carrió, con el que se puso 14-8 arriba en el marcador antes de irse al descanso.

En el complemento se vio un partido muy distinto. Pero igual de intenso más allá de que el cansancio empezaba a hacer mella en algunos jugadores.

CUBA arrancó el complemento mostrando que la suerte del campeón estaba de su lado cuando un penal de Bautista Güemes pegó en el travesaño e ingresó. A partir de ahí Duendes siguió aferrado a su libreto aunque no logró concretar en el marcador todo el esfuerzo que hacía. En contrapartida CUBA usufructuó una jugada en la que la marca de Duendes se quedó estática y aprovechó el ciego para llegar nuevamente al try y ponerse 21-17 arriba en el marcador.

La identidad no se perdió por más de que el reloj avanzaba y Duendes herido en su amor propio salió dispuesto a quemar las naves. A los 27’ Tomás Carrió embocó un nuevo penal y puso las cosas 21-20. Y fueron los último que marcó, más allá de que Duendes después tuvo sus chances, la fortuna le dijo no y la corona se quedó en Buenos Aires.

 

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