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Niegan liberación de dos policías procesados junto con Los Monos

El juez Vienna resolvió que el comisario Sergio Blanche y el suboficial principal Eduardo Enríquez continúen con prisión domiciliaria.

Martes 01 de Julio de 2014

Dos policías procesados por pertenecer a la llamada banda de Los Monos deberán seguir en prisión preventiva a la espera del juicio luego de que el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna rechazara sus planteos para recuperar la libertad. Los pedidos fueron presentados por los uniformados tras los retoques sugeridos por la Cámara Penal, que recientemente promovió que se les dicte la falta de mérito por delitos conexos a siete de los 36 acusados. Sin embargo, el magistrado evaluó que estos dos empleados de fuerzas de seguridad deberán permanecer bajo arresto porque en caso de recibir condenas serán de cumplimiento efectivo y al entender que, en libertad, podrían entorpecer medidas de una causa aún abierta.

La negativa de Vienna alcanzó a dos de los trece empleados de fuerzas de seguridad procesados por pertenecer a una banda dedicada a delitos varios, entre ellos el tráfico de drogas, a la que aportarían información, protección y en ocasiones apoyo logístico en actos armados. Se trata del comisario Sergio Rafael Blanche, que era jefe de la comisaría 5ª de Puerto San Martín, y del suboficial principal Eduardo Anacleto Enríquez, quien se encontraba privado de destino cuando ambos fueron detenidos en octubre del año pasado.

Los dos uniformados están en prisión domiciliaria y Vienna dispuso que sigan así mientras se tramita la elevación a juicio de la megacausa que le atribuye a miembros de la familia Cantero el liderazgo de la asociación ilícita.

Pedidos. Los pedidos de libertad fueron presentados por los defensores de Enríquez y Blanche luego de que el mes pasado el camarista penal Rubén Darío Jukic aceptara revisar la situación de encierro o arresto domiciliario de 14 acusados. En esa revisión Jukic confirmó el grueso de los procesamientos pero propuso algunos cambios. Así fue liberada Patricia Celestina Contreras, madre del supuesto jefe Máximo Ariel "Guille" Cantero y del asesinado Claudio "Pájaro" Cantero. La mujer quedó en una situación más aliviada porque se dispuso que no vaya a juicio como jefa u organizadora sino como simple integrante, además de quedar desligada de una acusación previa por la portación de un arma hallada dentro de un auto en su casa.

Siguiendo lineamientos del camarista, Vienna retiró las imputaciones por cohecho o encubrimiento a otros seis implicados, entre ellos el propio Blanche. Entonces su abogado Paul Krupnik pidió que le dicten la libertad porque "la instrucción está terminada y por ello la posibilidad de que se frustre alguna prueba o se entorpezca la investigación por parte de Blanche es nula".

La fiscal Adriana Camporini se opuso y en la misma línea se pronunció Vienna. El juez evaluó que "una hipotética condena implicaría una pena en expectativa de tal importancia que genera una pauta de peligrosidad procesal". Destacó que Blanche "ya goza del beneficio de la prisión domiciliaria" y que la expectativa de pena efectiva "hace presumir que intentará eludir la acción de la Justicia". Además resaltó la "condición de funcionario público" del imputado, "la falta de conclusión de la instrucción y los varios coimputados prófugos al día de la fecha".

El policía está acusado porque de un Nextel suyo terminado en 911 se detectaron, en 15 días, 32 comunicaciones con un teléfono perteneciente a Mariano Ruiz, supuesto encargado de la blanqueo de dinero de la banda. El fiscal de Cámaras Guillermo Camporini planteó en una audiencia de apelación de mayo que la banda habría acudido a Blanche para obtener municiones a usar en los atentados en represalia por el crimen del Pájaro. En el procesamiento se tuvieron en cuenta conversaciones entre Ruiz y el prófugo Ramón "Monchi" Machuca que supuestamente aluden a él como "Sergio". Entre otras, una que dice: "El de las municiones está todo cagado. No me quería vender nada. Ahí hablé con Sergio. A las ocho y media me pasa todas las cajas".

Instrucciones. Enríquez, en tanto, fue procesado por asociación ilícita, violación de secretos, cohecho y encubrimiento agravado. Le atribuyen en base a escuchas haber recibido instrucciones directas de Machuca para la gestión de un allanamiento en Francia al 4800, haber aportado datos sobre otros policías de la provincia el 27 de mayo de 2013 y haber brindado datos sobre la ubicación de efectivos de Gendarmería el 28 de mayo de 2013.

En su caso, la defensora general Marcela De Luca pidió la libertad en virtud de los cambios introducidos a la causa por la Cámara. Camporini también se opuso y Vienna, con argumentos similares a los esgrimidos contra Blanche, planteó que "ante el posible dictado de una sentencia condenatoria, la pena a imponer será de cumplimiento efectivo y mayor que el tiempo cumplido hasta el presente en encierro". Señaló además que si bien este policía había apelado su arresto domiciliario ante Jukic, luego retiró el recurso y su situación procesal no varió hasta el momento.

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