Newtown, un pueblo destrozado por la matanza en su escuela primaria
Un médico forense dijo que los niños asesinados tenían entre 6 y 7 años y que fueron ultimados con un arma de tipo militar. También murieron seis adultos en la escuela, agregó el portavoz, antes de que el autor de los disparos, vestido con ropas de combate, cayera muerto por disparos.  

Domingo 16 de Diciembre de 2012

Los residentes del idílico pueblo de Newtown, del estado de Connecticut, se encontraban ayer sumidos en el horror a raíz de la masacre de 20 niños de corta edad y siete adultos, una de las peores matanzas en centros educativos de la historia de Estados Unidos.

Un joven fuertemente armado mató a 18 niños en la escuela primaria Sandy Hook, dijo el portavoz de la policía del estado de Connecticut, Paul Vance. Otros dos niños murieron en el hospital como consecuencia de las heridas, afirmó Vance.

También murieron seis adultos en la escuela, agregó el portavoz, antes de que el autor de los disparos, vestido con ropas de combate, cayera muerto por disparos. Aún no se sabe si propios o de la policía. Antes de la masacre, había asesinado a su madre en su casa.

Las autoridades dieron pocas pistas acerca de los motivos que pudo tener el autor de la matanza en Newtown, un boscoso y pintoresco pueblito distante 97 kilómetros al noreste de la ciudad de Nueva York.

Todas las víctimas fueron identificadas, informó ayer Paul Vance.

Horas después de la matanza, centenares de personas se reunieron para una vigilia en la iglesia de Newtown, cuya capacidad se vio totalmente colmada, y muchos debieron quedar fuera.

"Es una comunidad que realmente se une cuando suceden cosas como ésta", dijo el párroco Robert Weiss durante la misa en la iglesia Santa Rosa de Lima.

Durante el oficio religioso también se leyó una carta del Papa Benedicto XVI.

El portavoz policial Vance dijo que sólo uno de los heridos había sobrevivido e indicó que el autor de los disparos había estado inusualmente preciso y metódico a la hora de abrir fuego.

La mayor parte de los asesinatos, que se iniciaron a las 9.30 locales, "se produjeron en una de las alas de la escuela, en dos habitaciones", agregó Vance.

El asesino fue identificado como Adam Lanza, de 20 años, a quien la policía había confundido antes con su hermano Ryan Lanza, de 24 años, porque llevaba su documento de identidad en el momento de la matanza.

En una vivienda de Newtown se halló muerta a la madre de Lanza que era maestra en Sandy Hook y que Adam habría ultimado antes de dirigirse al centro escolar.

Testigos describieron un intenso tiroteo en la escuela primaria, posiblemente con unos 100 disparos, y que vieron un corredor salpicado de sangre.

Más de un tiro. La mayoría de los niños muertos en la masacre estaban en primer grado y recibieron más de un disparo con un rifle de asalto, dijo ayer un forense.

"Creo que son todos de primer año", dijo el jefe de medicina forense de Connecticut, H. Wayne Carver. Eso significa que los niños tenían entre seis y siete años.

"Todas las heridas que analicé fueron realizadas con un arma larga", agregó, en alusión al rifle automático de tipo militar hallado en la escena del crimen.

"Probablemente es la peor escena criminal que vi" en 30 años de carrera, dijo Wayne Carver. En total, 20 niños y seis adultos fueron masacrados por el atacante, que luego se suicidó.

El forense, que compartió el trabajo en la escena del crimen con otros cuatro médicos y diez técnicos, practicó personalmente la autopsia a siete de las víctimas. Todas habían sido alcanzadas por "entre 3 y 11 balazos" cada una.

"Unicamente dos de las víctimas fueron muertas por tiros a quemarropa, pero yo sólo trabajé en siete casos. Es una muestra, y no tengo detalles sobre las otras heridas", dijo.

Por su lado, la policía de Connecticut informó este sábado que 16 de los 20 niños muertos tenían 6 años y 4 ya habían cumplido los 7. Doce eran niñas y ocho varones.

Seis mujeres adultas, integrantes del cuerpo de funcionarios de la escuela, figuran también en la lista de víctimas. La mayor tenía 56 años.

El presidente Barack Obama declaró cuatro días de luto y lamentó profundamente el hecho, pero en todo el país se alzaron voces cada vez más fuertes que piden un debate serio sobre la tenencia de armas.

Los principales líderes del mundo expresaron su pesar. También hubo manifestaciones de condolencia en distintos países.