Edición Impresa

Newell's: Se calzó un ropaje copero y sacó un empate en la Bombonera

Cualquier mirada que quiera ensayarse sobre el empate sin goles que logró anoche Newell's ante Boca en la Bombonera deberá contener una cuota de mesura. En estos casos siempre...

Viernes 24 de Mayo de 2013

Cualquier mirada que quiera ensayarse sobre el empate sin goles que logró anoche Newell's ante Boca en la Bombonera deberá contener una cuota de mesura. En estos casos siempre es aconsejable no caer en apresuramientos. Porque a esta historia todavía le queda la revancha en Rosario en la que todo puede pasar y donde nada puede darse por seguro. Igual, vale puntualizar que Newell's esta vez le hizo honor a otros atributos que hasta el momento se le desconocían. Mostró su vena copera y una aplicación casi perfecta a un plan que le permitió mantener el cero en su arco, aunque no logró llevarse la yapa del tanto en condición de visitante.

En ese tablero de acción, la sensación fue que Newell's jugó siempre en potencial. El equipo no se traicionó porque cuando tenía la pelota mostraba esa propensión para cuidarla, pero todo lo hacía en cámara lenta. Eso permitió que Boca a los ponchazos, con sus problemas de funcionamiento a cuestas, se las arreglara para entrarle por los costados. Primero fue una penetración de Erviti que Guzmán resolvió con rapidez y después un desborde de Erbes, tras un error de cálculo del Patón, también acercó peligro al arco rojinegro.

Se sabía que Boca no le haría sencilla la tarea a Newell's. El conjunto de Bianchi siempre se reconvierte en la Libertadores. Parece que nació para jugarla.Lo que estaba fuera de los cálculos era la imagen tan discontinua que entregó el equipo de Martino para recrearse con su juego. Fue raro verlo más emboscado contra el arco de Guzmán que abriéndose camino con su habitual circulación de pelota. Casco y Cáceres sólo subían hasta la mitad de la cancha y no tenían juego asociado ni con Pérez ni con Maxi Rodríguez. También Scocco, quien se movió alternadamente por afuera, tuvo poca participación. Lució muy aislado y el equipo lo obligó a perderse entre Clemente, Burdisso y Caruzzo.

También resultó extraño el estado de nerviosismo en el que cayó Guzmán cada vez que la pelota estaba en sus pies o manos. Eso también hizo que el equipo perdiera confianza. Recién en el complemento corrigió con una atajada a Blandi. En este contexto, lo que salió bien fue que el radio de influencia de Riquelme se redujo a un pase o algún tiro libre.

Newell's no se despojó de ese traje con piloto automático en el complemento. No tuvo reparos en hacer todo lento y cuando pudo y el empuje de Boca lo dejó, apostó a una pelota que sacara agua de entre las piedras. La tuvo Scocco con una volea que Orion envió al córner. El otro intento vino desde el banco. Martino ubicó a Tonso (por Figueroa) por el sector de Clemente para que con su gambeta y velocidad aprovechara los espacios.

Pero ya era tiempo en el que Boca se mantenía con sus agallas coperas y Newell's se abrazó a un empate porque confió en que es un buen negocio. Ahora tendrá que sacarle provecho el miércoles en el Coloso. Por lo pronto, anoche se calzó un ropaje para la ocasión y tan mal no le quedó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS