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Newell's recibió un golpe en el primer round de la Copa Argentina en el debut de Raggio

Los rojinegros caeron 3-1 ante Talleres de Córdoba en el Monumental de Rafaela. Arrancaron ganando con gol de Martín Tonso, pero luego fueron claramente doblegados.

Sábado 26 de Julio de 2014

La presentación no fue la soñada. La que esperaban Gustavo Raggio y compañía. Había muchas ilusiones para este debut en la Copa Argentina y el resultado negativo elevó a la máxima potencia la confirmación de la compra del pase de Ignacio Scocco. El mundo Newell’s esperó esta puesta en escena para comenzar a acompañar un ciclo nuevo con un entrenador de la casa, con un equipo que conservó sus cimientos y le agregó el arribo de refuerzos de jerarquía. Parecía que podía ser la noche ideal, pero no lo fue. Porque Talleres, otra vez el conjunto cordobés, lo sacó de competencia rápidamente.
Cosa del destino. Pero también del juego que no pudo imponer en su mejor expresión. Porque los valores con los que cuenta Newell’s no tradujeron en el juego exquisito y sobresaliente que posee. No marcaron la diferencia ante un rival de “menor nivel”, porque acaba de bajar de la B Nacional al Argentino A, pero que anoche mostró otra cosa y la peleó de igual a igual. Hasta transformarse en superior en el trámite y en el resultado, con el triunfo y la clasificación justificada a los octavos de final.

Antes de todo esto hubo una preparación extensa, ideal para cualquier cuerpo técnico, más allá de lo que se tardó en definir el nombre de Raggio. Con una puesta a punto intensa desde lo físico a la que se le sumaron en el medio cuatro partidos amistosos con el fin de intentar lograr lo ideal. Claro que a medida que se van acumulando los encuentros se logra la sincronización y el juego pretendido. Algo que anoche no pudo mostrar y cuando lo hizo fue de manera esporádica.

El nuevo ciclo necesitaba arrancar con una sonrisa plena. Una victoria que alimentara aún más las esperanzas y le hiciera un mimo profundo al corazón de esos numerosos hinchas que viajaron hasta la Perla del Oeste santafesino a ver el inicio de la nueva etapa. Un triunfo para pelear en los dos frentes, que era lo planeado, ya que además la Copa Argentina daba una plaza para la Libertadores con tan solo cinco partidos. Pero Newell’s sufrió un duro revés en su primera exposición y fue eyectado sin miramientos de esta competencia.

El golpe fue duro, sin dudas, y empezó a corporizarse, como lo señaló el mismo Raggio, después del segundo gol. Pero el fútbol entrega siempre revanchas y ahora a la Lepra no le queda otra que apostar con todo al campeonato que se iniciará en apenas ocho días. Carozo deberá encargarse de bajar el mensaje de que hay que archivar lo más rápido posible la triste noche de viernes por la noche en Rafaela y pensar en lo que vendrá. En rearmar la formación, recurrir a las figuras que llegaron para darle otro empujón de calidad a un plantel que tiene material como para dar batalla y ser realmente protagonista, aunque aprendiendo lo que haya que aprender de la lección que le dejó esta caída temprana.

El famoso “chip” del que siempre se habla es el que deberá cambiar ahora Newell’s, lo más rápido posible. Dejar atrás una derrota que fue más que un tropezón y pensar de lleno en lo que llegará en poco más de una semana. El debut nada menos que con Boca, en La Bombonera, donde a partir de ahí, sí, deberá comenzar a mostrar las uñas y calzarse el traje de candidato.

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