Netanyahu logra el apoyo clave de la ultraderecha para gobernar en Israel
Jerusalén.— El líder opositor israelí y presidente del partido derechista Likud, Benjamin Netanyahu, dio ayer un paso clave hacia el poder, después de que un importante partido de la derecha ultranacionalista le mostrara su apoyo en la actual ronda de consultas para la formación de gobierno.

Viernes 20 de Febrero de 2009

Jerusalén.— El líder opositor israelí y presidente del partido derechista Likud, Benjamin Netanyahu, dio ayer un paso clave hacia el poder, después de que un importante partido de la derecha ultranacionalista le mostrara su apoyo en la actual ronda de consultas para la formación de gobierno.

El jefe del partido Israel Beitenu (Nuestra Casa Israel), Avigdor Lieberman, recomendó al presidente israelí, Shimon Peres, encargar la formación de gobierno a Netanyahu, quien ya fue primer ministro entre 1996 y 1999.

De esta manera se reducen las posibilidades de la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, de llegar al poder, pese a que su partido centrista Kadima fue el más votado en las elecciones parlamentarias anticipadas del pasado 10 de febrero. En vista de su apretada victoria, tanto Livni como Netanyahu reivindicaron su derecho a formar gobierno. Israel Beitenu fue la tercera fuerza más votada.

En su conversación con Peres en Jerusalén, Lieberman exigió —para su apoyo a Netanyahu— que éste encabece un gobierno tripartito de Likud, Kadima e Israel Beitenu. Desde su punto de vista, una coalición de Likud y los partidos ultranacionalistas y ultraortodoxos sin la participación de Kadima dispondría de una mayoría muy apretada y "tendría que luchar día tras día por su supervivencia".

Lieberman rechazó al mismo tiempo que Netanyahu y Livni se alternen en el cargo de primer ministro. Con el apoyo de Israel Beitenu y los demás partidos de ultraderecha, Netanyahu tiene el respaldo de 65 de los 120 diputados del Parlamento, mientras que Livni sólo cuenta con el apoyo de los 28 diputados de su partido.

Lieberman —una figura que genera fuertes disensos— emergió como un factor clave en la política israelí luego de que las elecciones del 10 de febrero produjesen un virtual empate entre los mayores partidos del país, y su apoyo a Netanyahu pudiera ser la base para un gobierno derechista intransigente en materia de las relaciones con los árabes.

El partido Israel Beitenu despertó polémica al proponer cambiar la tierra en la que viven muchos ciudadanos árabes en Israel por asentamientos judíos en Cisjordania, en un futuro acuerdo de paz con los palestinos.

A la oposición. Después de que Lieberman se decantara por Netanyahu, Livni se mostró dispuesta a ir a la oposición. "Hoy se han sentado los fundamentos para un gobierno extremista de derecha liderado por Netanyahu. Esta no es nuestra vía y no hay lugar para nosotros en un gobierno así", dijo la ministra.

Livni estimó que un gobierno como el propuesto por Lieberman traería el "estancamiento político". Por el contrario, dijo que ella seguirá fiel a su propia línea política, que contempla avances en el proceso de paz con los palestinos y en la lucha contra el terrorismo.

"Si Kadima se sumase a un gobierno como ése, basado en esas posiciones, quedaría borrado del mapa político", afirmó por su parte a Radio Israel el ministro sin cartera Meir Sheettrit, miembro de ese partido.

Peres inició las consultas en la tarde del miércoles. A partir de ese momento dispone de ocho días para decidir a quién encarga la formación de gobierno. También el partido ultraortodoxo Shas recomendó ayer a Peres que Netanyahu sea el próximo jefe de gobierno.

Según medios israelíes, Peres pretende reunirse hoy con Livni y Netanyahu, y presionarlos para que formen un gobierno de gran coalición. Se espera que anuncie su decisión a partir del domingo.