Domingo 30 de Septiembre de 2012
Una expedición al Tíbet respaldada por los nazis regresó a Alemania en 1938 con una antigua estatua budista que fue esculpida en un meteorito, informaron investigadores. Científicos de Alemania y Austria determinaron los orígenes de la efigie de 10,6 kilogramos mediante análisis químicos, que indicaron que la figura proviene del meteorito férreo Chinga, que se estrelló en la frontera entre Rusia y Mongolia hace 15.000 años.
El meteorito fue descubierto oficialmente en 1913, pero Elmar Buchner, de la Universidad de Stuttgart, en Alemania, dijo anteayer que la estatua podría tener mil años de antigüedad.
La expedición nazi liderada por Erns Schafer que la descubrió en 1938 no sabía que fue tallada hace tanto tiempo de un extraño tipo de meteorito, en concreto, de una ataxita con alto niveles de niquel.
Los SS viajaron al Tíbet a las órdenes de Heinrich Himmler en busca del origen del pueblo ario en aquellas tierras, y al ver una cruz gamada en el pecho del personaje de la escultura decidieron llevársela consigo a Alemania, donde posteriormente pasó a formar parte de una colección privada.
La cruz gamada ha sido utilizada por diversas culturas en distintas épocas, pero los nazis intentaron apropiársela como símbolo de su ideología: en su versión está orientada hacia la derecha, cuando en la estatua está orientada hacia la izquierda.
La estatua, de 24 centímetros de altura y 10 kilos de peso, representa al dios Vaisravana, también conocido en el Tíbet como el Rey Budista del Norte, o Jambhala. Su valor es incalculable: "El Hombre de Hierro es la única representación de una figura humana que se ha realizado a partir de un meteorito, lo que quiere decir que no podemos compararlo con otra para poder establecer su valor", afirma Buchner. l (AP)