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Nacho llenó el parque de felicidad

El goleador leproso buscó, fabricó y convirtió el penal de la victoria que dejó a su equipo como escolta de River, el único líder.

Martes 16 de Septiembre de 2014

Goles son amores. Y el de anoche mucho más. Porque el partido estaba planteado para el gol gana. En un juego cerrado, duro, complejo y jugado con más ganas que fútbol. Hasta que apareció Ignacio Scocco para hacer explotar un Coloso que esperaba rugir. Penal que fabricó, buscó y sentenció el propio Nacho para brindar con felicidad por el nuevo triunfo, por el invicto, por quedar a un punto del único líder River, que tiene pendiente el cotejo con Arsenal.
   No había tenido un buen juego. Perdió más de lo que ganó en la lucha con la defensa bahiense. Le costó encontrar el espacio, imponer su velocidad y potencia para definir.  A tal punto que la primera situación de cara al gol la tuvo recién a los 57’ cuando quedó de cara a Champagne dentro del área, pero su remate a quemarropa lo contuvo el arquero tras una buena resolución.
   Scocco la buscaba, pero no le llegaba limpia como a ninguno de sus acompañantes en ofensiva. Cambiaba de posición con Maxi, pero tampoco se libraban los espacios.
    El delantero no respondía y estaba en la misma sintonía que sus compañeros. El funcionamiento de Newell’s no fue el de otras ocasiones, pero lo que valen son los goles. Y Ñuls invirtió una montaña de dólares para comprar goles. Los que Nacho aportó en sus anteriores estadías. Ayer comenzó a pagar con su primer grito en este regreso y fue fundamental para que la Lepra se alzara con las tres unidades ante un Olimpo que luchó con fiereza para llevarse algo del Parque.
  Lo más destacable es que Scocco buscó y fabricó el penal que sancionó Néstor Pitana a instancias del segundo asistente. El atacante tomó la pelota y nadie intentó sacársela (Maxi, el encargado de las ejecuciones, había sido reemplazado). Y con un disparo fuerte anotó el tanto que definió el partido. Porque a esa altura todo parecía que no había espacio para otro grito.
   Newell’s no tuvo una producción buena. Jugó acelerado intentado pegar rápido para trasladarle la ansiedad y nerviosismo al visitante. Le costó horrores manejar con tranquilidad la pelota. Es cierto, fue el que siempre buscó y pensó en el arco contrario, más allá de que Olimpo también intentó pegar el golpe.
  Newell’s debía marcar su territorio, no dejar escapar la chance de sumar nuevamente de a tres en su casa y ante un rival muy limitado. No le fue fácil, pero logró el cometido gracias a la acción individual que derivó en un penal cuestionado por todos los jugadores aurinegros. Pero fue falta, tonta e innecesaria, pero infracción al fin. Y Nacho sacó provecho para poner el grito en el cielo por primera vez en este nuevo regresa a su casa.
   Scocco lo hizo y Newell’s sigue puliendo la chapa de candidato.

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