Domingo 19 de Diciembre de 2010
Durante la marcha de protesta que los vecinos llevaron a cabo en el cruce de Avenida Argentina y calle Santander del barrio de Villa Lugano, la actitud de la policía siempre fue pasiva, nunca respondió a las piedras que lanzaban los manifestantes, quienes en un momento llegaron a ganar tanto terreno que la distancia con los ocupantes del club se redujo a tan solo 50 metros.
Aproximadamente a las 20.40 los vecinos comenzaron a retroceder ante el avance de camiones hidrantes que llegaron para apagar las gomas incendiadas, y como medida de precaución para evitar un enfrentamiento directo con los ocupantes del club Albariño.
Una de las medidas adoptadas por el nuevo Ministerio de Seguridad es que la policía sea cuidadosa en su reacción ante estas marchas.
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, analiza con su equipo medidas que eviten el aumento de las ocupaciones de terrenos públicos y privados por parte de familias sin viviendas, una situación que para la funcionaria debe resolverse "políticamente".
Así lo informaron a DyN fuentes oficiales, luego de que en los últimos días se agravó la problemática con el asentamiento de cientos de familias en predios situados en Villa Lugano y Retiro.
Problema generalizado. Fuentes de la cartera que conduce Garré advirtieron que la "toma de tierras es un problema que se está registrando en toda la ciudad de Buenos Aires", por eso "se está analizando cómo actuar fundamentalmente para evitar el escalamiento de estas situaciones y enfriar la problemática, porque estos conflictos se resuelvan políticamente", explicaron.
La ministra y sus colaboradores buscan evitar que se planteen "situaciones innecesarias" como reprimir a las personas que se establecen en terrenos o a quienes provocan enfrentamientos entre vecinos.
Por parte, el vicepresidente Julio Cobos atribuyó ayer a la "ausencia del Estado" la sucesión de ocupaciones de predios públicos y privados en distintos puntos de la Capital Federal, el conurbano y el interior del país.