Viernes 19 de Noviembre de 2010
Hace muy poco tiempo debí viajar a la cuidad vecina de Villa Gobernador Gálvez por una cuestión de trámites. Por comodidad lo hice en colectivo, en una de las líneas 35/9. En esa mañana de intenso calor, grande fue mi sorpresa al subirme al colectivo y verme invadido por un aire fresco, que no era otra cosa que su aire acondicionado. Le pregunte al chofer, un poco asustado, cuánto me costaba el pasaje, pensando que se me encarecería bastante por esa comodidad, pero me alegré al saber que su precio era prácticamente igual a la de las demás líneas, dos pesos. Me parece algo que se debe felicitar, y además incentivar a otras empresas de transporte público y a otras líneas de colectivos a colocar aire acondicionado a sus unidades, que en estas épocas de mucho calor ayudan, y mucho, a hacer del viaje algo mucho más placentero.
Sebastián Daver sebastiandaver@hotmail.com