Viernes 26 de Febrero de 2010
Luego de diecisésis días de agonía, una mujer de 51 años que había recibido una feroz paliza mientras dormía con su madre en una casa del macrocentro de la ciudad, murió ayer en el sanatorio Rosendo García. A pesar del tiempo transcurrido, los pesquisas todavía no determinaron la motivación del violento suceso.
Todo salió a la luz a primera hora del 9 de febrero pasado cuando Nilda Elena González, de 75 años, llamó por teléfono a una de sus hijas para pedirle que fuera a su casa de 9 de Julio 2276 porque tanto ella como su otra hija, Silvia Sapiettro, de 51 años, habían sido atacadas a la madrugada.Cuando la mujer llegó a la casa de su madre tuvo que abrir la puerta con su propia llave porque todas las aberturas estaban cerradas y sin signos de violencia. Entonces encontró a su mamá tirada en la cama y a su hermana en el piso de otro dormitorio. Ambas mujeres fueron trasladadas a distintos centros asistenciales donde los médicos diagnosticaron que González presentaba fractura de mandíbula y hematomas en los ojos y su hija Silvia un traumatismo grave con hundimiento de cráneo.
Llamado en la noche. González le contó a su hija que cerca de las 2 de la mañana de aquel día le pidió a su hija Silvia que la ayudara a levantarse para ir al baño, algo que no podía hacer sola ya que había sido operada de una fractura de cadera. Pero Silvia no respondió al llamado. El reclamo de la mujer se repitió cerca de las 5, cuando González sintió un fuerte dolor en la cabeza y se dio cuenta de que estaba golpeada. A duras penas se levantó de la cama para ir hasta el dormitorio de su hija y vio que ésta gemía y se arrastraba por el piso.
Asimismo, se supo que de la casa faltaron unos 200 pesos y un teléfono celular. Nada se sabe hasta ahora sobre los motivos del salvaje ataque.