Miércoles 04 de Marzo de 2009
Un muchacho de 24 años que había sido baleado en la cabeza la madrugada del domingo, en una barriada de Villa Gobernador Gálvez, murió ayer a la mañana en el hospital Centenario debido a la grave herida recibida. Los pesquisas señalaron que el móvil del crimen hay que buscarlo en una airada disputa que mantuvieron la víctima y su asesino por cuentas pendientes.
Una fuente policial señaló que todo se inició el sábado a la noche en una reunión familiar desarrollada en una vivienda de Villa Gobernador Gálvez. Allí estaban José Luis Nichea y su agresor, de quien no se dio la identidad, quienes mantuvieron una discusión. Tras ello, y ya avanzada la madrugada del domingo, Nichea regresó a su casa ubicada en Balcarce y Liniers.
Pero un rato después un hombre montado a caballo apareció en la propiedad. El jinete llamó a su contendiente y cuando éste salió a la calle volvieron a intercambiar palabras e insultos. Después, el recién llegado extrajo un revólver y le disparó a quemarropa. Literalmente fue una ejecución: un balazo atravesó la cabeza del muchacho y le perforó el cráneo.
Malherido, Nichea fue trasladado poco después al hospital Centenario de Rosario, donde su vida se apagó a las 9.30 de ayer.
El vocero consultado señaló que los médicos no pudieron extraerle el proyectil que le quedó alojado en el cráneo por lo que hasta anoche no se había podido determinar el calibre del arma con la que mataron a Nichea. "Tenemos que esperar el resultado de la autposia ordenada por la Justicia para establecerlo", explicó el comisario Daniel Pagán, jefe de la comisaría 26ª, que controla la zona donde ocurrió el suceso.
El oficial indicó que estaría identificado el autor del balazo que terminó con la vida de Nichea, pero aclaró que hasta anoche no había sido localizado por la policía.