Domingo 26 de Julio de 2009
El último veterano británico de la Primera Guerra Mundial, Harry Patch, murió ayer a los 111
años, según informaron fuentes del asilo de Somerset, oeste de Inglaterra, donde residía. Fue
enviado al frente a los 18 años, a pesar de que era un opositor a la guerra. Fue herido y vio morir
a tres de sus amigos más cercanos en la batalla de Passchendaele.
En la tercera batalla de Flandes en 1917, en la que murieron más de
70.000 soldados, luchó durante unos cuatro meses.
Con sus compañeros, el artillero cerró el pacto de no matar a ningún
soldado enemigo. En la Segunda Guerra Mundial, era demasiado mayor para ser enviado al frente otra
vez.
Patch, nacido en 1898, estuvo casado 60 años con su primera mujer, con
la que tuvo dos hijos. A los 81 años volvió a casarse, pero su segunda mujer murió hace cinco años.
El veterano era un hombre sencillo. Se formó como plomero, trabajo que
desempeñó hasta su jubilación en 1963. Durante gran parte de su vida, Patch calificó la guerra de
“crimen organizado”.
Regreso al frente. A los 105 años, regresó a Flandes y se encontró luego con el veterano de
guerra alemán Charles Kuentz. Vivió en tres siglos bajo seis reyes británicos diferentes.
Su muerte se produce apenas una semana después de la de Henry Allingham,
hasta entonces el mayor veterano de guerra británico, con 113 años, y el hombre más viejo del mundo
durante al menos tres meses.
El primer ministro británico, Gordon Brown, conoció a Patch y lo recordó
como “uno de los más nobles de todas las generaciones”. “Toda la nación estará
unida hoy para honrar la historia y estar orgullosa de la generación que luchó en la Primera Guerra
Mundial”, precisó.
Antes de su muerte, Patch recordó: “Se debe recordar a los muertos
en la guerra en ambas partes, ya que los alemanes sufrieron lo mismo que nosotros”.
El príncipe Carlos, quien es también duque de Cornwall, prestó tributo a
Patch quien sirvió con la infantería ligera del Duque de Cornwall.
“Harry siempre apreció la extraordinaria camaradería que
engendraron las terribles condiciones en el batallón y permaneció leal hasta el fin”, dijo a
BBC televisión.
Patch, descrito por su biógrafo como poseedor de buen sentido del humor
y un “brillo en sus ojos”, murió en un hogar residencial en Somerset, en el oeste de
Inglaterra.. l (Reuters y DPA)