Domingo 16 de Noviembre de 2014
Una mujer de 65 años que estaba internada tras la explosión de la fábrica de productos químicos en la ciudad de Córdoba ocurrida el jueves 6, falleció ayer a las 5.30 a raíz de las graves heridas que presentaba, según confirmaron sus familiares. Otra de las víctimas, Pablo Amaya, de 15 años, que fue golpeado por una puerta arrancada por al deflagración, continúa hospitalizado y se recupera lentamente de las heridas sufridas y ya puede respirar sin ayuda de un respirador.
La mujer fallecida fue identificada como María Angélica Cueto, quien estaba internada en la clínica Romagosa, de Córdoba. La muerte de Cueto complicará la situación procesal del dueño de la fábrica accidentada, quien está detenido.
Pablo Amaya sigue internado en el hospital de Urgencias de la ciudad capital y según el abogado Carlos Nayi, ayer le fue retirado el respirador artificial que lo asistía. "Le sacaron el respirador y sólo le mantienen una sonda nasogástrica. Se alimenta con yogurt y ya se comunica verbalmente con sus padres", dijo Nayi.
La explosión en la fábrica Raponi Industria Química SRL se registró a las 20.40 en Avellaneda al 2900, en el barrio Alta Córdoba, y causó más de 60 heridos e importantes daños a viviendas en varias cuadras a la redonda.
Sergio Raponi, dueño de la empresa fue detenido la semana pasada por su presunta autoría en el delito de "estrago culposo agravado". El imputado se negó a declarar ante la fiscal de la causa, Eve Flores.
De acuerdo con las pericias de los bomberos, una de las máquinas encargadas de la mezcla de productos químicos para obtener los productos que elaboraba la fábrica se habría recalentado desencadenando el incendio que provocó la violenta deflagración.