Murió un joven que fue baleado horas antes del crimen del búnker
Estaba internado en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. En el barrio vinculan el hecho con el homicidio del niño que custodiaba el quiosco de drogas.

Lunes 15 de Junio de 2015

El jueves pasado, horas antes de que asesinaran al chico de 12 años que custodiaba un búnker de venta de drogas en el barrio Ludueña, fueron baleados dos muchachos desde una moto en Empalme Graneros. Uno de los jóvenes heridos, Mauro Ezequiel Riquelme, murió el sábado a la tarde en el hospital Eva Perón. El chico de 18 años era hijo de Héctor Daniel Riquelme, quien irá a juicio como el autor material del crimen de Mercedes Delgado, una militante social que murió baleada al quedar en medio de un tiroteo entre bandas (ver aparte).

Para los vecinos de Magallanes al 300 bis, la balacera que la tarde del jueves le terminaría costando la vida a Mauro Riquelme también fue el disparador del crimen de Rolando Adrián Mansilla, ocurrido cinco horas después cuando este chico de 12 años custodiaba un quiosco de drogas ubicado en esa cuadra.

Graves. Fuentes policiales señalaron que cerca de las 16 del jueves, Mauro Riquelme estaba con un muchacho de 27 años identificado como Juan E. en Olavarría al 900 bis, entre José Ingenieros y La República, cuando aparecieron dos motociclistas y abrieron fuego.

A Juan E. un proyectil le perforó el ojo izquierdo. El muchacho fue trasladado en un ambulancia del Sies al Hospital Alberdi. A raíz de la gravedad de la herida que presentaba fue derivado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez, donde quedó internado en estado reservado.

Por su parte, Riquelme fue alcanzado por dos disparos. Un tiro le perforó el abdomen y otro impacto le atravesó la pierna derecha. Tras el ataque, sus familiares lo llevaron al hospital Eva Perón, pero murió a las 14.30 del sábado.

Horas después. Luego de ese violento episodio, alrededor de las 21 del jueves Rolando Mansilla estaba en el techo del búnker de "El Diente", en Magallanes 354 bis. El chico de 12 años tenía la tarea de custodiar el quiosco en cuyo interior otro nene de 10 vendía droga. En ese momento, dos hombres bajaron de una moto frente al búnker pero, en lugar de ir comprar droga, hicieron al menos dos disparos de arma de fuego al aire.

Cuando el pibe de 12 años se asomó para proteger el quiosco hubo un intercambio de disparos que finalizó con un balazo en el cráneo de Rolando y otros dos proyectiles que impactaron en sus piernas. El niño murió en el techo. Junto a él quedó una botella con nafta, una improvisada bomba molotov, que no tuvo tiempo de usar para defenderse. Y el nene de 10 años, según los vecinos, alcanzó a escapar por el techo.

Según dicen en la zona, el homicidio de Rolando fue consecuencia de la balacera de Olavarría al 900 bis.

Demoliciones. El asesinato del chico que custodiaba el búnker provocó que el viernes a la noche los vecinos de la zona demolieran la construcción, que quedó reducida a escombros.

"El viernes al mediodía nos metieron el cuento de que la Municipalidad iba a tirar abajo el búnker. Pero la tarde vino el dueño para soldar de nuevo el portón. Y nosotros ya vimos cómo termina eso. Hoy (por el sábado) ya iban a estar vendiendo droga de nuevo. Así que a la noche lo tiramos abajo", comentó a este diario un hombre de la zona.

Pero la fiscal de Homicidios Marisol Fabbro, a cargo de la investigación del crimen de Rolando, señaló que las autoridades del Ministerio de Seguridad ya habían decidido el viernes pasado proceder a derrumbar el quiosco de estupefacientes.

"Un vecino me dijo que si tiraban el búnker iban a hablar. Entonces me puse en contacto con (el secretario de Seguridad Comunitaria) Angel Ruani y le dije si se podía demoler el quiosco porque yo no tengo facultades para hacerlo", explicó la responsable de la acusación.

Entonces, la fiscal Fabbro y Ruani acudieron al lugar donde fue asesinado Mansilla para corroborar cuál era el sitio que funcionaba como un búnker. Si bien el lugar comenzó a ser demolido por un grupo de vecinos el viernes a la noche, según Fabbro esa tarea fue complementada por agentes de la secretaría de Seguridad Comunitaria y empleados de la Municipalidad que "terminaron de tirar abajo el quiosco".

A su vez, la fiscal indicó que ordenó a los inspectores de zona de las comisarías 12ª y 20ª, con jurisdicción en la zona donde ocurrieron los homicidios de Mansilla y de Mauro Riquelme, que se intensifique el patrullaje en las barriadas.

Una familia en la mira por un trágico asesinato

El 8 de enero del 2013, la militante social del barrio Ludueña Mercedes “Mecha” Delgado fue asesinada de un balazo al quedar en medio de un tiroteo entre bandas. Por el crimen fue detenido y procesado como el autor del disparo mortal Héctor Daniel Riquelme, quien era el padre de Mauro, el joven que falleció el sábado tras ser baleado el jueves en Empalme Graneros. En el crimen de Delgado también estuvo implicado Matías Marcelo “Chino” Riquelme, otro hijo del acusado y hermano del chico asesinado, pero fue sobreseído.
  Poco después de las 18.15 de ese día, Mercedes escuchó un tiroteo en Garzón y Bielsa y, cuando salió a la calle a buscar a su hijo más chico, una bala le perforó el abdomen. Según la investigación esa tarde se enfrentaron en la calle los hermanastros David Alejandro Ferriol y Ramón Antonio Piedrabuena con Matías Marcelo Riquelme.
  De acuerdo con los testigos, cuando el fuego cruzado cesó, los hermanos Ferriol y Piedrabuena emprendieron la retirada. Pero entonces Riquelme padre salió de su casa de Bielsa 6049 y efectuó hacia sus oponentes un último disparo que fatalmente alcanzó a Mecha, la militante de 51 años que era cocinera en el comedor San Cayetano.
  Con la detención de Héctor Riquelme, el año pasado, los tres acusados del tiroteo previo fueron sobreseídos por la muerte de Delgado, pero quedaron presos y procesados por tentativa de homicidio acusados de intentar eliminarse a tiros entre ellos.

Sobreseído. Los familiares de Delgado reclamaron que Matías Riquelme fuera procesado como partícipe necesario del homicidio ya que, según un testigo, el muchacho de 26 años le entregó a su padre el arma con la que éste salió a la calle y efectuó el tiro que alcanzó a Delgado.
  Pero el 2 de mayo pasado, la Cámara Penal confirmó el sobreseimiento del Chino en esa causa. La jueza Carina Lurati explicó en su resolución que Riquelme fue imputado oportunamente de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con portación de arma de fuego de uso civil en calidad de partícipe necesario”. Y aclaró: “Pero la imputación por la muerte de Mercedes Delgado estaba circunscripta al «resultado muerte» en el enfrentamiento con Piedrabuena y Ferriol”. 

Apuñalado días atrás, falleció

Un hombre de 39 años falleció ayer a la madrugada en el Hospital Clemente Alvarez tras más de dos semanas internado luego de haber sido apuñalado en el pecho. Fuentes policiales identificaron a la víctima como Claudio Andrés Corvalán, quien ingresó al Heca alrededor de las 20.30 del pasado jueves 28 de mayo. Un amigo suyo lo había llevado desde la zona de Cerrito y Gutemberg, en jurisdicción de la seccional 13ª, donde fue herido en el pecho. Sobre las circunstancias en las que fue apuñalado, las fuentes policiales consultadas se limitaron a afirmar que eso es motivo de investigación.