Edición Impresa

Murió quemado al intentar apagar el incendio de su auto

El hombre de 57 años trabajaba como albañil y vivía hacía varios años solo la casa de Camino de Los Quinteros 2875 (Ovidio Lagos 6700).

Domingo 24 de Noviembre de 2013

Vive tan poca gente en el barrio de Juan Manuel Benítez que ayer prácticamente no había nadie que lamentara su trágica muerte. El hombre de 57 años trabajaba como albañil y vivía hacía varios años solo la casa de Camino de Los Quinteros 2875 (Ovidio Lagos 6700). Y el viernes, alrededor de las 21.30, falleció calcinado al intentar apagar el incendio que se apoderó de su auto, supuestamente por un desperfecto eléctrico.

María y su marido son los únicos vecinos cercanos que tenía el hombre y viven desde hace 50 años frente a su casa. La mujer dijo ayer que su vecino hacía una semana que estaba arreglando el auto, un Ford Taunus modelo 79, dominio UOD 191. Y cuando el viernes el hombre estaba por cenar, el vehículo se prendió fuego. El hombre corrió y golpeó sus manos en la puerta de sus vecinos en señal de llamado.

“Nos pidió que llamáramos a los bomberos. El tenía celular, pero tal vez no supo cómo comunicarse”, dijo María. Minutos después llegaron los uniformados.

“Luego me enteré que lo encontraron a él quemado y sin vida”, dijo la mujer, quien agregó, con cierto recelo, que sabía poco de su vecino. “A veces andaba en bicicleta, tiene una hija en Santa Fe y parientes en Villa Gobernador Gálvez, pero no sé mucho más”, comentó.

El barrio de Benítez está en una zona descampada en el sur de la ciudad. Galpones fabriles, quintas y las instalaciones del club San José conforman casi todo el paisaje. Y la casa de la víctima es a las claras modesta. Por delante tiene un jardín lleno de plantas, flores y macetas, un galpón, materiales de jardín y tres coches herrumbrados: el Taunus que se quemó, una pick up Gladiator y un Peugeot 504.

El parte. Según el parte de bomberos, cuando llegó la cuadrilla al domicilio de Benítez se encontró al hombre tendido en el piso boca abajo a diez metros del garaje, sin signos vitales, y con quemaduras de gravedad. Además, estaba la puerta de su casa abierta. Supuestamente al ver que el vehículo se quemaba, tomó una manguera para intentar arrojar agua y, al abrir el capó del motor, recibió de lleno una explosión. Fue atendido por personal del Sistema Integrado de Emergencia Sanitaria (Sies).

Agentes de la seccional 33ª descartaron que el incendio haya sido intencional.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS