Murió Onofre Lovero, actor y gran amante del teatro
El intérprete sufrió un ataque a bordo de un taxi en el que se dirigía a su domicilio, en el barrio porteño de Monserrat, y fue derivado al hospital Ramos Mejía al que llegó en muy grave estado de salud y murió enseguida.  

Domingo 02 de Diciembre de 2012

Onofre Lovero, actor, director, maestro de actores e impulsor tenaz del teatro independiente, falleció ayer al mediodía en Buenos Aires, víctima de un ataque cardíaco, a los 87 años.

El intérprete sufrió un ataque a bordo de un taxi en el que se dirigía a su domicilio, en el barrio porteño de Monserrat, y de allí fue derivado al hospital Ramos Mejía al que llegó en muy grave estado de salud y murió enseguida, contó un allegado.

Los restos del artista que tuvo una intensa labor al frente de la Asociación Argentina de Actores —que presidió entre 1984 y 1988—, son velados en la Legislatura porteña, ámbito que lo declaró ciudadano ilustre de la ciudad en 2001.

Lovero nació el 14 de marzo de 1925 en el barrio porteño de Villa Crespo y luego vivió en Palermo y La Paternal, todos lugares en los que supo ir vinculándose con vecinos amantes del teatro.

Como actor debutó en 1942 con la puesta de En familia, de Florencio Sánchez.

Su labor incluyó también el cine, tomando parte en largometrajes como El Santo de la espada, Adiós, Roberto, La revelación, La cruz invertida y El juguete rabioso, apenas algunos de la veintena de títulos de una trayectoria iniciada en 1964 cuando tomó parte en el filme La buena vida, de René Mugica.

Entre sus señas particulares sobresalieron su esbelta robustez y su elegante calvicie. Gozó de una actividad incesante ya que también fue adaptador y traductor de obras. En su tarea interpretativa sobre tablas se recuerdan las labores en La ópera de dos centavos y Galileo Galilei, ambas de Bertold Brecht, Edipo Rey, de Sófocles, y Muñeca, de Armando Discépolo, y Batalla de negro y perros.