Sábado 22 de Agosto de 2009
Alrededor de 75 inmigrantes africanos murieron en el Mediterráneo después de que la embarcación en la que viajaban se quedara sin agua ni comida, comunicó ayer la ONU, citando a los únicos cinco supervivientes de lo que calificó de "estremecedora tragedia".
Los inmigrantes, en su mayoría eritreos, partieron en un pequeño barco desde Trípoli, Libia, para cruzar hacia Europa, hace tres semanas.
Su nave fue superada por numerosas embarcaciones que no ofrecieron ayuda después de quedarse sin combustible al cabo de sólo tres días, dijo el organismo.
"Pocos días después se acabaron el agua y los alimentos. A medida que llegaban la sed y el hambre, empezaron a morir, uno a uno, mientras el barco iba a la deriva en el mar", dijo Andrej Mahecic, portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en una sesión informativa.
"Cuando los pasajeros morían, los supervivientes los lanzaban al mar sin mayores contmplaciones", declaró.
Las autoridades maltesas habían informado del hallazgo de siete cadáveres que se cree procedían de esta embarcación.