Mundial 2014 , ¿y después?
Termina el mes de mayo de este año y siendo muy analítico, todavía estoy tratando de entender cómo llegamos hasta estos días. Eso sí, de lo que estoy seguro es  cómo viene el mes de junio.

Viernes 30 de Mayo de 2014

Termina el mes de mayo de este año y siendo muy analítico, todavía estoy tratando de entender cómo llegamos hasta estos días. Eso sí, de lo que estoy seguro es  cómo viene el mes de junio. Sí, y aunque estemos inmersos en nuestros temas personales, la realidad nos llevará dentro de pocos días a otro nuevo certamen ecuménico del deporte más popular del mundo, el fútbol. Este Mundial que tantas controversias viene teniendo en Brasil, con marchas sociales, descontento de la gente y protestas de los “sin tierra”, por enumerar algunos. Pero lo bueno de todo esto es que a partir del 12 de junio, a la hora señalada, rodará la pelota y todo cambiará, ya que habrá pocas familias que no hayan adquirido un LED de 32, 42, 47, 50 o 55 pulgadas, para no perderse nada de lo que suceda dentro y fuera de los campos de juego en el vecino país. Lo bueno y estratégico de este suceso es que este cambio nos traerá la contención que necesitamos o que nos aparece cada cuatro años, pensando y añorando que nuestro equipo representativo llegue nuevamente a una final y así sentirnos más argentinos que nunca. Pero de lo que no nos damos cuenta es de que a pesar de que en conjunto hagamos todos los esfuerzos para que este hecho suceda, tenemos que tener en cuenta que esto es sólo un deporte, donde se puede ganar o perder, y con esto nada, absolutamente, nada va a cambiar. Ahora si miramos y observamos que en el Congreso de la Nación, los legisladores lo único que harán mientras dure el Mundial será mirar los partidos en algunas de las pantallas colocadas en los recintos, y seguramente nuestra presidente se aposentará en Olivos o en El Calafate a desarrollar la misma tarea, cuando el país está en una crisis importante social y económicamente. Eso sí podría cambiar si cada funcionario desarrollase sus funciones y se ocupara de interpretar las necesidades que sus puestos le requieren. Porque en esta coyuntura cabe una pregunta: qué nos puede abrir la cabeza. ¿Estamos los argentinos tan ordenados, estructurados y alineados como para tener esa tranquilidad y dedicarnos a unirnos para disfrutar de un Mundial de fútbol? Creo que esto no merece análisis alguno, sólo se trata de sentido común y ver que esta sociedad no está ni ordenada, ni estructurada, ni alineada para tener objetivos en común, que es lo que hoy nos falta como sociedad. Inclusive es tal la mala intencionalidad existente entre aquellos que habitamos este país que ni siquiera somos capaces de analizar desde la información que recibimos, qué nos quieren decir y cómo nos lo quieren vender, ya que hasta hemos perdido el sentido  hacia dónde vamos, ya que tampoco hay ejemplos a seguir. Pero parece que a los argentinos nos han dejado acéfalos de intereses y visión de futuro. ¿Acá en Argentina después del Mundial vamos a seguir estando  de la misma forma? ¿Con la misma inseguridad? ¿Con mayor desempleo o con mayor inflación? Y las respuestas están dadas sin lugar a dudas:  después de que el campeón levante la copa y ya no haya más qué ver de este evento,  nos encontraremos en la misma situación, porque los cambios sólo dependen de nosotros.

Guillermo V. Ferreyra
gferreyra26hotmail.com