Multas y recaudaciones
Respondiendo a la carta de Oscar Maggi, del pasado 29 de abril, le aclaro que el nivel de descalificación con el que se dirige a mí o a las personas que han adherido a mi postura no hacen más verdaderas sus afirmaciones.

Lunes 04 de Mayo de 2009

Respondiendo a la carta de Oscar Maggi, del pasado 29 de abril, le aclaro que el nivel de descalificación con el que se dirige a mí o a las personas que han adherido a mi postura no hacen más verdaderas sus afirmaciones. Desde ya las transgresiones por usted mencionadas existen y sería absurdo desconocerlas, pero cuando aludo a una política recaudatoria indiscriminada me refiero a lo siguiente: todos estamos a favor de un sistema eficiente de multas que castigue e identifique a los ciudadanos que transgreden en tiempo real, debe predominar el control humano y no el mecánico, la sanción debe ser en el acto. Por otra parte nadie se explica como ante faltas graves en el tránsito se lo "premia" al infractor con un pago voluntario de un 50 por ciento de descuento sobre el monto mínimo de la multa y se otorguen planes de pagos de hasta 10 cuotas. Hay parquímetros descompuestos por días. ¿No es extraño que se multe a los conductores por no llevar luces bajas encendidas de día en algunas comunas por montos que ascienden hasta 800 pesos, con pruebas que infringen toda ley nacional de tránsito, y que no se invierta ni un centavo en el mantenimiento de autopistas y rutas? ¿No es raro que se contraten estudios jurídicos privados para reclamar las multas? Y ni qué hablar de construcción de nuevos caminos. Se debería gastar el dinero de los contribuyentes en más seguridad vial, en más calles, más autopistas, más educación vial, recuperando el ferrocarril para carga y pasajeros, más control humano. Los controles de alcoholemia son escasos y los operativos de remises y taxis truchos casi no existen, etcétera. Las sanciones deben ser dirigidas a los conductores, no facturarle compulsivamente al vehículo, ya que sea por cuestiones laborales o particulares a un mismo vehículo lo pueden conducir muchas personas (ejemplo: servicios públicos). Las boletas deben llegar a los domicilios en no menos de 72 horas, no cuatro meses después. Soy consciente de que todos somos parte del problema y también de la solución, pero de ninguna manera se puede dejar de reclamar a nuestros gobernantes que trabajen para la gente, no para las "arcas públicas". Podría dar muchos ejemplos más del porqué tantas personas pensamos que nos están metiendo la mano en el bolsillo. Queremos un sistema de seguridad vial serio y eficiente. Por último, la Justicia de faltas porteña declaró ilegales e ilegítimas a las fotomultas. Un informe de la Defensoría del Pueblo porteño dice que el control fotográfico de las infracciones de tránsito en la ciudad de Buenos Aires aumentó fuertemente el número de multas, pero no disminuye la cantidad de accidentes viales. PD: el debate e intercambio de opiniones debe hacerse en respeto y cultura democrática.

Guillermo Adrián de la Torre,

guillermodlt@steel.com.ar