Viernes 01 de Agosto de 2014
Se me ocurre pensar solamente en 50 años atrás, cómo eran y se comportaban las mujeres de aquel entonces, totalmente al servicio del hombre y en una total inferioridad de condiciones. Hoy se me produce una especie de irritación al verlas desenvolverse totalmente independientes, inteligentes, fuertes, a pesar de ello siguen pariendo a las nuevas generaciones y trabajan a la par de los hombres, en algunos casos ganando más dinero que ellos.También las encuentro más desenvueltas, especialmente en el terreno sexual, donde muchos tabúes han superado. Pero quiero que me entiendan, lo mío no se trata de ser un mojigato antifemenista, sino que quiero resaltar de qué manera hoy día la mujer fue ocupando los espacios que iba dejando el hombre, ya sea por ineptitud, capacidad o profesionalismo. Reconozco que el hombre también gradualmente y producto del tremendo stress con el que ha convivido fue dejando esos espacios vacíos y que son ocupados por ellas con total efectividad y resolución. Hoy podemos decir que somos iguales, hombre y mujer, y que ellas están haciendo frente a las nuevas exigencias de esta sociedad moderna.
Armando Torres Arrabal
DNI 6.047.844