Mujeres, hombres y otras yerbas
Las mujeres y los hombres somos diferentes y tenemos capacidades y necesidades distintas. Diferente no quiere decir inferior. En una sociedad de machos los derechos eran del hombre a tal punto que fue necesario que una antepasada haya tenido que dedicarse a una Declaración de los Derechos de Mujer con cuestión de género.

Lunes 27 de Julio de 2009

Las mujeres y los hombres somos diferentes y tenemos capacidades y necesidades distintas. Diferente no quiere decir inferior. En una sociedad de machos los derechos eran del hombre a tal punto que fue necesario que una antepasada haya tenido que dedicarse a una Declaración de los Derechos de Mujer con cuestión de género. O sea, no estábamos incluidas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Si tenemos en cuenta que no tuvimos la misma oportunidad de voto, que todavía hay puestos exclusivos para hombres, que para ocupar bancas políticas se aplica el porcentaje, que a veces tildan de machona a la mujer que se dedique por extrema necesidad a trabajos "exclusivos" del hombre (albañil, electricista). ¿Hombre, eres capaz de ser justo? interrogó Olympe de Gouges, revolucionaria francesa. Mujeres, sigamos transitando el camino que ella abrió. Eso sí, pongamos atención al conducir o compremos lavavajillas, y si caminamos, no mastiquemos chicle, tal vez así la balanza se incline un poco más.

Mirta Fandos,

mirtafandos@hotmail.com