Jueves 29 de Noviembre de 2012
"La única verdad es la realidad". Es la frase que en nuestro país siempre le han asignado al creador del partido gobernante. Y la realidad por estos días nos muestra a muchísimos compatriotas disgustados con "el modelo" que se viene implementando desde el poder central. Los desaciertos son varios, pero recaen mayormente en lo siguiente: una gigantesca disgregación social, mayúsculos inconvenientes puntuales atados a una inflación descontrolada, inseguridad que causa estragos, dos poderes republicanos totalmente ausentes y una corrupción en consonancia con la llamada década infame o los trágicos años 90. Lo cierto es que esto ha ocurrido porque con la finalidad de juntar muchos votos para continuar ostentando el poder absoluto de manera indefinida, el gasto público y político se ha vuelto inconmensurable. Y como en toda sociedad o familia donde como suele decir un refrán "hay muchos caciques y pocos indios", esto era previsible que se desmadrara. Lógicamente, si usted gasta mucho más de lo que produce, qué pretendía que pasara. Lo que apreciamos, donde millones no producen ni siquiera el agua que consumen diariamente, y el resultado es una república endeudada eternamente.
Felipe Demauro,
felipedemauro47@gmail.com