Escenario

"Mrs. America", una serie que revisa la guerra por la igualdad de género en los 70

La propuesta, que se estrena hoy por Fox, evoca el conflicto que generó en Estados Unidos una enmienda para garantizar la equidad jurídica de las mujeres

Lunes 21 de Septiembre de 2020

La historia del debate y la disputa cultural sobre la legislación de la igualdad de género en Estados Unidos en los 70, uno de los episodios más significativos para el movimiento de mujeres de ese país, es retratada en “Mrs. America”, la miniserie protagonizada por la doble ganadora del Oscar Cate Blanchett que estrenará hoy a las 23 a través de Fox Premium Series, en tanto que mañana la miniserie completa estará disponible a demanda en el acceso premium de la app de Fox.

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Phyllis se opuso a la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA, por sus siglas en inglés) en el Congreso, que apuntaba a garantizar la equidad jurídica de la ciudadanía sin distinción de género.

Phyllis se opuso a la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA, por sus siglas en inglés) en el Congreso, que apuntaba a garantizar la equidad jurídica de la ciudadanía sin distinción de género.

Con una marcada vigencia actual, los nueve episodios de “Mrs. America” escritos por la guionista canadiense el ganador del Emmy Dahvi Waller (“Mad Men”) se trasladan a los inicios de los setenta, cuando la segunda ola del feminismo estadounidense se hallaba en pleno crecimiento y logró reintroducir la Enmienda de Igualdad de Derechos (ERA, por sus siglas en inglés) en el Congreso, con el objetivo de garantizar la equidad jurídica de la ciudadanía sin distinción de género.

El movimiento consiguió la aprobación de ambas cámaras y, mientras militaba para obtener la ratificación de los 38 estados necesarios que le dieran estatus constitucional, la noticia llegó a oídos de la activista conservadora Phyllis Schlafly (Blanchett), quien volcó toda su energía en intentar detener el avance de la enmienda.

Mrs. America (Mini Serie) - Trailer | FOX PREMIUM

Acompañada por un grupo organizado y creciente de madres de familia tradicionales, la implacable Schlafly entabló una verdadera contienda cultural contra las más populares referentes feministas de la época: desde la periodista Gloria Steinem (Rose Byrne) hasta la abogada Bella Abzug (Margo Martindale) y la teórica Betty Friedan (Tracey Ullman).

Cada capítulo retrata el enfrentamiento desde la perspectiva de sus protagonistas, con sus triunfos y frustraciones en un camino repleto de altibajos, y descubre un aspecto esencial de la temática que suele quedar oculto frente al impacto mediático que generan las movilizaciones y entrevistas de televisión: el lobby, las estrategias y las negociaciones políticas necesarias para avanzar a paso firme en un ambiente históricamente dominado por los hombres y el predominio de sus intereses.

En ese sentido, la serie expone, tomando partido pero sin ridiculizar, las profundas contradicciones que encarnaba Schlafly en ese escenario, al tratarse de una mujer que, a pesar de sostener los roles de sumisión y los mandatos impuestos a su género, construyó un nombre propio entre los pasillos de la Casa Blanca e incluso se lanzó a estudiar una carrera universitaria sin buscar el visto bueno de su marido.

Blanchett administra ese papel con un notable equilibrio y elegancia, que si bien en un principio aparenta ser de pura sobriedad y obediencia, en su desarrollo devela una personalidad rígida y despiadada, desafiando los atributos asociados comúnmente a las esposas tradicionales y alcanzando momentos inesperados de empatía con el público.

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Rose Byrne interpreta a Gloria Steinem, parte del grupo de feministas de la época que promovían la enmienda junto a la abogada Bella Abzug y la teórica Betty Friedan.

Rose Byrne interpreta a Gloria Steinem, parte del grupo de feministas de la época que promovían la enmienda junto a la abogada Bella Abzug y la teórica Betty Friedan.

Con el mismo propósito se suma a la producción la multipremiada Sarah Paulson, quien también protagoniza la serie “Ratched”, estrenada hace días en Netflix. Paulson, en el rol de Alice Macray, interpreta un personaje que no existió en la realidad pero que asiste a la trama como mano derecha de Schlafly para personificar el agudo efecto de los cambios sociales que produjo el movimiento feminista, sintetizado en una experiencia que pone en cuestionamiento toda su estructura durante un encuentro nacional de mujeres en la ciudad de Houston.

Aunque ambientada hace 50 años, la serie aporta una mirada moderna y por momentos didáctica de la lucha por los derechos de las mujeres en Estados Unidos, al abordar una cuestión política y legislativa que aún hoy no fue zanjada, ya que a pesar del término del plazo para ratificar la enmienda, estados como Illinois y Virginia la aprobaron en 2018 y este año, respectivamente.

Esos sucesos, por su parte, se enmarcan en el empuje de la nueva ola feminista que afloró a principios de la década pasada y del surgimiento del movimiento #MeToo, que trajeron nuevamente la discusión de la desigualdad de género y sentaron las condiciones para la aparición de una producción como “Mrs. America”.

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Phyllis Schlafly y Cate Blanchett caracterizada como su personaje.

Phyllis Schlafly y Cate Blanchett caracterizada como su personaje.

Su elenco se completa con la participación de las actrices Uzo Aduba (“Orange is the New Black”), Elizabeth Banks (“Los juegos del hambre”) y Ari Graynor (“The Disaster Artist: Obra maestra”), entre otras.

En tanto, la serie destaca por contar con una amplia mayoría de mujeres en sus créditos, tanto en producción como en la dirección de sus episodios, donde tuvieron lugar renombradas cineastas como Anna Boden -que trabajó en dupla con su colega Ryan Fleck- (“Capitana Marvel”), la británica Amma Asante (“El cuento de la criada”), la francesa Laure De Clarmon-Tonerre (“The Act”) y Janicza Bravo (“Atlanta”).

Al respecto, la autora Dahvi Waller señaló a la prensa la importancia de contratar “mujeres y personas de color” en “todo nivel de la producción”, para ser “verdaderos portavoces detrás de cámara como frente a la cámara”, y agregó que las realizadoras convocadas fueron seleccionadas porque “aportarían una sensibilidad moderna y un aspecto visual muy fresco al drama de época”.

“Esta es en gran medida una pieza de conjunto. No es una película biográfica de Phyllis Schlafly. No es una película biográfica de Gloria Steinem. Realmente es un conjunto”, añadió Waller. “Lo que quería hacer con esta serie es mostrar que hay tantas formas diferentes de ser mujer y tantas definiciones diferentes de femineidad y tanta diversidad que la hermandad y la feminidad no son un monololito. Y pensé que la mejor manera de dramatizar realmente eso era tener estas múltiples perspectivas”, concluyó.

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