Sábado 27 de Abril de 2013
Al menos 38 personas murieron en la madrugada de ayer a causa de un incendio en una clínica psiquiátrica situada cerca de Moscú.
Tan sólo una enfermera y dos pacientes pudieron escapar del edificio de madera en el hospital Ramensky, ubicado a unos 120 kilómetros al norte de Moscú. El motivo del siniestro fue al parecer algún tipo de descuido, pues se considera poco probable que el incendio fuese provocado.
Muchos pacientes dormían profundamente por la medicación. Además, las ventanas, que tienen rejas, no se pueden abrir, informó un diario local en su edición
online.
Al menos 29 personas se quemaron vivas. El incendio se declaró alrededor de las dos de la madrugada en una sala de descanso, donde probablemente se incendió un sofá. Posiblemente un paciente nuevo fumó allí un cigarrillo.
Como por las noches no hay ninguna embarcación que lleve hasta el hospital, los bomberos tuvieron que dar un rodeo y llegaron al lugar más de una hora después. Normalmente los bomberos necesitarían sólo unos 20 minutos para cubrir un trayecto de cerca de 50 kilómetros.
El presidente, Vladimir Putin, ordenó a las autoridades prestar apoyo a los supervivientes y a los familiares de las víctimas quienes recibirán 500.000 rublos (unos 16.200 dólares) de indemnización.
Las autoridades iniciaron una investigación por infracción de las normas de seguridad. Durante una inspección sorpresa de Protección Civil en enero de este año se detectaron fallos menores.
En Rusia se producen a menudo incendios por actitudes negligentes. El gobernador del Gran Moscú, Andrei Vorobyov ordenó revisar la seguridad de todos los hospitales y escuelas.
En este psiquiátrico se atendía a personas con enfermedades mentales pero también a alcohólicos y drogadictos, dijo Vorobyov.