Miércoles 14 de Octubre de 2009
Usando todos los métodos antidemocráticos posibles y sospechas de compra de parlamentarios, el gobierno consiguió lo que buscaba: imponer una ley mordaza a la libertad de expresión. Ese fue sin dudas el objetivo fundamental del gobierno, porque con esta ley puede seguir haciendo sus negociados. Podrá distribuir los dineros del pueblo a discreción, comprar voluntades y mantener subsidios a instituciones truchas, inútiles, violentas; manejar las denuncias sobre los graves hechos de corrupción en los que está inmerso sin que la prensa pueda informar. Pero lo más grave, y es lo que necesitaba el gobierno, es que la población no se entere de la gravísima y extrema pobreza que padecen más de quince millones de personas y la muerte por desnutrición y enfermedades de más de trescientos niños por mes. Dos cosas fundamentales determinan esta ley: la eliminación de la democracia y de la República como tal, meta tan ansiada de los K y como consecuencia de la anterior, desentenderse totalmente de la pobreza usando el canal del gobierno para influir en el pueblo, machacando, como lo hace hoy día, con sus escandalosas mentiras, dado que para el gobierno, si no se habla de pobreza, violencia, asesinatos, drogas, no hay pobreza ni asesinatos ni drogas. En víspera del Bicentenario de la Patria, el país se encuentra, sin dudas, en uno de los peores y más graves momentos de su historia. Pero creemos que nuestro pueblo es noble y capaz y no se dejará avasallar. Roguemos por ello.
Juan Carlos Bressan LE. 6.347.664