Monumental Rosario
Primero fue el Monumento a la Bandera ideado, diseñado, construido por rosarinos. Su inconfundible perfil es prácticamente conocido por todos los argentinos y extranjeros que nos visitan, generando de esta forma un aspecto turístico hasta ese momento desconocido por nosotros.

Sábado 03 de Septiembre de 2011

Primero fue el Monumento a la Bandera ideado, diseñado, construido por rosarinos. Su inconfundible perfil es prácticamente conocido por todos los argentinos y extranjeros que nos visitan, generando de esta forma un aspecto turístico hasta ese momento desconocido por nosotros. Debemos felicitarnos por tener en terreno local un alto exponente del símbolo patrio por excelencia. Lamentablemente después llegó el Monumento al Pozo en las esquinas de Moreno y San Luis. Fea e inmensa perforación ubicada en el sector céntrico y sin utilidad alguna. Los gobiernos pasaban y el pozo permanecía hasta que algún funcionario dijo “basta”. Concretó la maternidad Martín, el Cemar y entonces el Pozo pasó a desempeñarse como estacionamiento subterráneo de vehículos. Vayan también nuestras reiteradas felicitaciones hacia quienes hicieron posible la puesta en marcha del efector municipal que tan útil resulta para la ciudad y alrededores. ¿Pero ahora qué tenemos? Otro monumento pero este no es de altura ni profundidad. Se encuentra a ras de piso en lo más tradicional del casco céntrico; tiene nombre, está listo para cumplir su cometido pero no funciona: es el estacionamiento vehicular Juramento en calle Córdoba, pegadito al paredón oeste del Correo Argentino. Rodea la tradicional Plaza 25 de Mayo como también lo hacen el Palacio Municipal y la catedral metropolitana. ¿Qué hace ahí el estacionamiento Juramento desde hace mas de 10 años? No lo sé, como tampoco lo deben saber miles y miles de rosarinos que nos lo preguntamos a diario. Si nuestra Justicia es responsable por no dictaminar todavía la habilitación del establecimiento, pues entonces que se haga responsable la Justicia. Si fue la Municipalidad o su personal quien autorizó indebidamente la construcción del estacionamiento, entonces que caigan los palos sobre la Intendencia Municipal. Si el constructor-propietario del establecimiento se largó a hacer la obra sin estar autorizado, pues entonces que se aguante el rigor. Lo realmente cierto es que no se puede permitir una década de burlas a la ciudad con esta notoria irregularidad que aparenta no tener solución. De pasada, también se podría terminar ya el prolongadísimo arreglo del Monumento a los Héroes en el centro de la plaza 25 de Mayo (los generales San Martín, Belgrano y los patriotas Rivadavia y Moreno merecen este acto de justicia).

Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531