Monsanto perdió un reclamo contra Argentina por patentes
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea resolvió que Monsanto “no puede prohibir” la comercialización en Europa de la harina de soja argentina que contiene, en estado residual, una secuencia de ADN...

Miércoles 07 de Julio de 2010

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) resolvió ayer que la productora de semillas Monsanto “no puede prohibir” la comercialización en Europa de la harina de soja argentina que contiene, en estado residual, una secuencia de ADN patentada por la empresa estadounidense.
  La decisión es vinculante para los 27 Estados de la Unión Europea y no puede ser apelada por la compañía.
  La decisión de la Corte de la UE fue tomada tras las consulta de magistrados holandeses, a raíz de una denuncia realizada por Monsanto ante la justicia de ese país por “presunta violación de su patente”.
  Monsanto es titular desde 1996 de una patente europea sobre una secuencia de ADN que, introducida en una planta de soja, la vuelve resistente a un herbicida denominado glifosato.
  Esta soja modificada genéticamente, conocida como “soja RR”, se cultiva en grandes cantidades en el país, donde la invención de Monsanto no está protegida por una patente.

El reclamo. En 2005 y 2006, algunas empresas europeas importaron harina de soja de Argentina a Holanda, donde Monsanto recurrió a la justicia por presunta violación de su patente al ser comercializada en la UE.
  Consultado por los magistrados holandeses, el Tribunal de Justicia de la UE estimó que una patente europea es sólo efectiva cuando el producto protegido es utilizado con la misma función con la que está registrado.
  En este caso, la utilidad de la invención de Monsanto se da cuando la información genética protege a la planta de soja que la contiene contra la acción del glifosato.
  Pero, según la Corte, con sede en Luxemburgo, esta función “ya no puede ejercerse” cuando la secuencia de ADN “se encuentra en estado residual en la harina de soja, que es una materia inerte obtenida tras varias operaciones de transformación”.
  En estas circunstancias, Monsanto “no puede prohibir la comercialización de la harina de soja procedente de Argentina”, dictó el Tribunal.
  La semana pasada la compañía anunció que su decisión de resolver la disputa holandesa fue motivada por un dictamen preliminar en marzo. El tribunal de la UE coincidió ayer con la decisión no vinculante de su abogado general Paolo Mengozzi de que la patente europea para el rasgo que hace a las semillas de soja resistentes al herbicida Roundup no se extiende a la harina de soja fabricada a partir de semillas patentadas.
  “Este es otro revés para Monsanto, que es el más doloroso, ya que probablemente pensó que había zafado de la situación tras haber resuelto el caso holandés”, dijo Stijn Debaene, socio de Field Fisher Waterhouse LLP en Bruselas.

El primer traspié. En el dictamen preliminar de marzo de este año, Mengozzi había adelantado ese fallo que luego debía ser confirmado por la Corte Europea de Justicia, lo que se vislumbraba como un duro revés para Monsanto en su batalla legal para asegurarse pagos por regalías sobre el uso de sus semillas.
  Se trata de un negocio que involucra más de 3.000 millones de euros (4.100 millones de dólares) por la comercialización anual de harina de soja argentina a Europa, teniendo en cuenta que el país es el principal proveedor de este subproducto a la UE.
  La demanda concreta de Monsanto se realizó en los Países Bajos contra la importadora holandesa de harina de soja Cefetra después de que la secuencia patentada de ADN de la soja RR de la firma fue descubierta en tres cargamentos de soja provenientes de la Argentina en 2005 y 2006.

Nuevo rango

El gobierno volvió a darle rango de Secretaría al área del Ministerio de Industria encargada de atender y generar proyectos para el estímulo y el desarrollo de las pymes. Así lo estableció el decreto firmado por la presidenta Cristina Fernández y publicado ayer en el Boletín Oficial. Continuará a cargo de Horacio Roura.