Sábado 14 de Noviembre de 2009
El pasado 2 de noviembre a las 13.10, en Hilarión de la Quintana y Ovidio Lagos, fui asaltada por un menor. El mal momento me hizo perder mi día laboral; tuve que ser medicada por elevación de mi presión arterial. Pero gracias a Dios mi pedido de ayuda fue escuchado por vecinos, transeúntes y policías que colaboraron en el momento. El joven delincuente fue detenido, pero lamentablemente en horas de la tarde del mismo día cuando fui a retirar mis pertenencias, el joven estaba siendo retirado por su madre por ser menor de edad y a pesar de tener antecedentes en su haber. Tengo que agradecer a mis compañeros de trabajo que se preocuparon por mi salud, en especial a Angela, quien cubrió mi guardia. Al personal de la comisaría 33ª, que me trató con respeto y amabilidad. Y pregunto a aquellos que manejan las leyes: ¿las víctimas tenemos que terminar en el hospital para que los delincuentes queden presos? Yo, como tanta gente, sostenemos que es necesario modificar dichas leyes como se ha modificado la edad del malviviente. Señores políticos, a ustedes les digo: educación y trabajo es lo que necesitamos para que estos chicos salgan de la calle.
Lidia Z. González
DNI 14.648.985