Miércoles 09 de Septiembre de 2009
El gobernador de Misiones, Maurice Closs, admitió ayer que "Misiones, la hermosa, está triste" por causa de "un evento insólito, algo increíble que provocó destrozos y se llevó numerosas vidas; la mayoría niños", manifestó
Comparó las consecuencias de la tormenta que afectó a parajes cercanos a la ciudad misionera de San Pedro con la "última tragedia que vivimos los argentinos en Tartagal", en febrero de este año.
Closs se trasladó ayer a la localidad de San Pedro, a unos 40 kilómetros de los parajes Santa Rosa, Pozo Azul y Tobuna, los más azotados por el paso del meteoro que provocó 9 muertos, 61 heridos , además de la desaparición de una nena.
Dijo que la provincia puso a disposición de los evacuados y afectados por el fenómeno todos los recursos, mientras espera la llegada de la ayuda del gobierno nacional.
El fenómeno meteorológico "golpeó mucho" a Santa Rosa. "Las casas están devastadas y aunque en la escuelita hay comida y abrigo muchos se quedan a la intemperie para cuidar sus cosas: maderas, hierros retorcidos, un chancho o una gallina, que son su única pertenencia" luego del desastre, explicó.
Las zonas más afectadas están ubicadas en terrenos elevados, tipo cerros, a los que sólo se accede con vehículos todo terreno. La lluvia ha hecho intransitables los caminos de tierra .