Sábado 20 de Febrero de 2010
La cordillera argentina está sufriendo serios ataques en distintos puntos por parte de la minería. Lo que hace la industria minera es licuar la montaña usando muchísima agua y contaminándola luego, para extraer los minerales que contiene. Las dimensiones de la destrucción son gigantes, las pérdidas ambientales son inconmensurables, tan es así que se omiten por no poder ser calculadas. Una ciudad de Catamarca, Andalgalá, está casi toda comprada por una minera. Cuando ésta quiera explotar el suelo, la población será indemnizada y expulsada. El 15 de febrero un grupo de pobladores se opuso, organizó una protesta y fue duramente reprimido por la policía y Gendarmería Nacional. No hay tiempo para enojos estériles. Debemos informarnos y trabajar juntos desde nuestro lugar para proteger los espacios naturales, ya que sin ellos nuestra supervivencia peligraría.
Laura Dell’Oro
laurastellad@hotmail.com