Miércoles 19 de Enero de 2011
Al menos seis delincuentes armados asaltaron ayer una sucursal del Banco Galicia en el microcentro porteño, al que ingresaron tras forzar la puerta principal. Le robaron el arma a un policía de custodia y se llevaron más de un millón de pesos de la recaudación diaria. Se investiga si la banda montó previo al asalto un operativo de distracción en las inmediaciones al banco que incluyó el incendio de un auto, la explosión de una bomba molotov en un cajero automático y la amenaza de bomba a un local de comida rápida.
Según la policía, todo comenzó cerca de las 17.15, cuando sonó la alarma de la sucursal del Banco Galicia situada en avenida Roque Sáenz Peña 865, a dos cuadras del Obelisco, en pleno centro porteño.
Diego Videla, vocero del Banco Galicia, contó que fueron seis los delincuentes armados, quienes “a cara descubierta y con anteojos negros” ingresaron a la entidad, que estaba cerrada al público, con unos 15 empleados dentro.
Los asaltantes accedieron primero al sector del cajero automático, que se conecta con el resto del banco con una pared de blindex. Esa estructura tiene una puerta que, según los pesquisas, los delincuentes forzaron con un “estilete o llave” e ingresaron al hall principal.
Los asaltantes redujeron al policía que estaba de custodia y le sustrajeron su pistola reglamentaria, tras lo cual se dirigieron al primer piso y con un ariete violentaron una puerta que da al tesoro del banco, que en ese momento estaba abierto porque se guardaba la recaudación del día.
Videla indicó anoche que los delincuentes se llevaron una “suma bastante importante” y precisó que el botín puede ser de “entre un millón y un millón y medio de pesos”.
“Fue una operación comando, estuvieron unos diez minutos y se fueron”, explicó Videla, quien destacó que todos los empleados del banco resultaron ilesos.
Consultado acerca de la posibilidad de que alguien del banco pudiera haber aportado información precisa a los ladrones, Videla indicó: “Por ahora no sospechamos de nadie”.
En tanto, un transeúnte que presenció la huida de los delincuentes comentó que para escapar, los delincuentes habían cortado un tramo de la avenida Roque Sáenz Peña hacia Maipú con unos conos viales para liberar el tránsito y fugar más rápido.
Maniobras. Sin embargo, los detectives policiales sospechan que la banda realizó otras varias acciones para concretar el robo, especialmente, en los minutos previos al atraco, con el objetivo de desviar la atención de la policía.
Uno de los episodios cuya vinculación se investiga es el incendio de un automóvil Volkswagen Gol en avenida 9 de Julio y Tucumán, ocurrido minutos antes de las 17.
Sobre esa hora también se produjo una amenaza de bomba en un Mc Donald’s situado en avenida Córdoba y Uruguay, y minutos después fue detonado un artefacto explosivo en un cajero automático del Banco Superville, en la esquina de Montevideo y Lavalle. l (Télam)