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Miles de personas se despiden de Mandela

Miles y miles de personas desfilaron emocionadas ayer por la capilla ardiente de Nelson Mandela, instalada en el centro del poder en Pretoria, y cobraron conciencia de la desaparición del...

Jueves 12 de Diciembre de 2013

Miles y miles de personas desfilaron emocionadas ayer por la capilla ardiente de Nelson Mandela, instalada en el centro del poder en Pretoria, y cobraron conciencia de la desaparición del político más querido del mundo.

El cuerpo de Nelson Mandela yacía en el patio del edificio de la Unión, la sede del gobierno y el lugar en el que juró como presidente en 1994, vestido con una camisa marrón estampada de las que tanto le gustaba lucir en vida.

La toma de imágenes estaba prohibida y la línea avanzó ágilmente durante todo el día.

La gente lloró, y, sobre todo, cobró conciencia de la muerte de Mandela, una figura que ha presidido décadas y décadas de la vida sudafricana.

Desde que murió el jueves pasado, tras seis meses muy enfermo, el duelo de los sudafricanos había estado presidido por fotografías de un Mandela sonriente. Ayer vieron finalmente su cuerpo.

La mitad superior del féretro estaba abierto, y bajo un cristal se podía ver a Mandela, vestido con una camisa marrón de algodón estampada y transmitiendo serenidad.

La gente se inclinaba para dar rápidamente su adiós al hombre que trajo la democracia al país al ganar las elecciones de 1994 que enterraron definitivamente el régimen racista del apartheid. Eran muchos y la cola empujaba.

Hasta un ciego pasó con su bastón, ayudado por otra persona.

A los ciudadanos de a pie se sumaron dignatarios como el ex presidente Frederik Willem de Klerk, antiguo enemigo de Mandela y luego aliado, o el cantante irlandés Bono, que acompañó a Zelda Le Grange, la gran colaboradora de Mandela que apenas podía tenerse en pie por la emoción.

Antes de instalarse en el edificio de la Unión, el cortejo fúnebre de Nelson Mandela recorrió las calles de Pretoria.

Precedido por una escolta de motoristas, el ataúd, cubierto con la bandera sudafricana, salió del hospital militar poco después de las 7 y recorrió los seis kilómetros hasta Union Buildings, donde tiene su sede el gobierno y donde se instaló la capilla ardiente.

Por su parte, la familia de Nelson Mandela se declaró ayer "conmovida" por la multitud que asistió a la ceremonia en homenaje del líder en el estadio Soccer City de Johannesburgo, a la que asistieron unas 55.000 personas en medio de una lluvia y un fresco desapacibles.

Mandela será enterrado pasado mañana en el pequeño poblado de Qunu, donde pasó su infancia.

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