Jueves 29 de Diciembre de 2011
Pyongyang.- Cientos de miles de personas acompañaron ayer bajo la nieve en Pyongyang el cortejo fúnebre del fallecido líder de Corea del Norte Kim Jong Il, en el primer día de los funerales oficiales que concluirán hoy. El mundo también estaba pendiente de las imágenes que provenían de la capital norcoreana, buscando de señales de qué esperar de la aislada nación que podría estar cerca de poseer armas nucleares.
El funeral se inició en el mausoleo de Kumsusan, donde yacía el cuerpo de Kim en un féretro de cristal desde su muerte, el 17 de diciembre. Desde allí partió el coche con flores blancas y una bandera del partido que lo trasladó por la ciudad, precedido por otro vehículo que portaba una enorme fotografía de un Kim sonriente.
El hijo menor y con toda probabilidad sucesor del líder, Kim Jong Un, acompañó al coche fúnebre al cruzar la plaza situada frente al mausoleo. Según los analistas, se trata de una muestra más de que el joven afianzó su posición en los últimos días, tras la muerte de su padre.
Kim Jong Un estuvo acompañado por militares de alto rango, entre ellos su tío Jang Song Taek, en quien muchos analistas ven al futuro regente del régimen hasta que el "gran sucesor" asuma las riendas del país comunista.
Tres horas de desfile. Ya en las calles de la capital, cientos de miles de personas rindieron homenaje a Kim Jong Il al paso del cortejo fúnebre, dando grandes muestras de dolor. La televisión estatal mostró a ciudadanos llorando y golpeándose en el pecho.
Tras las tres horas de desfile fúnebre a lo largo de 40 kilómetros, el cuerpo de Kim retornó al mausoleo de Kumsusan, donde se encuentra el cuerpo embalsamado de su padre, Kim Il Sung, expuesto en un féretro de cristal.
Como se esperaba en Corea del Sur, la ceremonia transcurrió de forma similar a los funerales de 1994 del padre de Kim, el "presidente eterno" Kim Il Sung. También su féretro fue llevado en procesión por Pyongyang.
A la ceremonia no fueron invitados representantes extranjeros, aunque un portavoz del ministerio de Exteriores chino aseguró que el embajador de China en Pyongyang participaría en el funeral.
Según la versión oficial, Kim murió el 17 de diciembre a los 69 años como consecuencia de un ataque al corazón. Kim dirigió el país con puño del hierro durante 17 años, desarrollando un extravagante culto a su persona heredado de su padre.
Un joven inexperto. Ahora todos los analistas tienen la puesta vista en los movimientos de Kim Jong Un para afianzar su posición en el Partido Comunista y el ejército, claves para controlar el país. Por el momento, la prensa oficial norcoreana describió a Jong Un como dirigente del Comité Central del partido, en lo que parece ser un paso más para apuntalar su posición como sucesor de Kim Jong Il.
Si todo se desarrolla de acuerdo a lo previsto, el joven Kim Jong Un se convertirá en el tercer miembro de su familia que lidere al impredecible país del norte de Asia.
Larry Niksch, que ha seguido durante 43 años a Corea del Norte para el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos, cree que puede tomar como mínimo uno o dos años para que Pyongyang tenga un misil nuclear funcional una vez que produzca suficiente uranio altamente enriquecido.
La posibilidad de que un líder inexperto -que se cree tendría entre 25 y 30 años- dirija a un país con capacidad nuclear ya encendió las alarmas de las potencias de Occidente.
¿El luto colectivo es sentido o es sólo un espectáculo?
Seúl.— ¿Qué es verdad y qué es sólo una farsa? Las escenas de luto y dolor colectivo en Corea del Norte tras la muerte de su líder Kim Jong Il dejan muchas preguntas abiertas, ante la sospecha de que muchos norcoreanos son estrictamente controlados y obligados a mostrar luto.
Sollozos en voz alta y gritos de dolor se escucharon durante días en la normalmente tranquila capital norcoreana.Ayer llegó el punto culminante: la gente se golpeaba el pecho y los medios hablaron incluso de numerosos desmayos en la calle.
En Occidente, mientras tanto, las reacciones fueron de indignación. Muchos se preguntan —en vista de las estrictas limitaciones de viaje y de las difíciles condiciones en el país, de las que Kim Jong Il fue en parte responsable— si ese luto de la población es de verdad sentido o si se trata de una farsa.
Los analistas surcoreanos aseguran que se trata de un fenómeno de varias caras que no puede ser estudiado con referencias occidentales.
Muchos norcoreanos están inseguros tras la muerte de su líder, opinan los observadores. Su hijo más joven y probable sucesor, Kim Jong Un, no sólo es un joven sin experiencia sino ampliamente desconocido. Es por eso que en los medios estatales se cuenta una y otra vez su vida al modelo de la de su padre.
“No puede negarse que sobre todo el país ha caído un ánimo de luto”, afirmó el experto en Corea del Norte Paik Hak Soon, del instituto privado Sejong, cerca de Seúl. “Kim Jong Il era como su padre Kim Il Sung, no sólo el máximo líder, sino para muchos el «padre de la nación». Sin embargo, Kim Jong Il, pese al culto a la personalidad que lo rodeaba, carecía ya de la imagen casi divina de su padre”, explicó.
“Deben hacerlo”. “Muchos admiraban a Kim Il Sung como centro espiritual”, dijo por su parte Kim Tae-in, que huyó hace más de diez años de su país natal a Corea del Sur. “Pero cuando murió en 1994 muchos ciudadanos se enojaron al verse obligados a mostrar públicamente muestras de luto”, aseguró.
En vista de las escenas actuales, Kim Tae-in cree que todo lo que se ve no es más que un espectáculo, “un acto bien organizado”. “Estoy seguro de que algunos de ellos realmente lo lamentan. Pero la mayoría muestra dolor porque sabe que debe hacerlo”, opinó.
Según Tae-in, “a los norcoreanos se les inculca desde niños que la colectividad lo es todo y desde pequeños se sienten miembros de organizaciones que sirven al mantenimiento del sistema. El Partido de los Trabajadores y otras instituciones utilizan la facilidad de manipulación de las personas, sobre todo en situaciones de magnitud como ésta”, concluyó. (DPA)