Jueves 21 de Enero de 2010
Una beba de 23 días y un niño de cinco años fueron rescatados providencialmente ayer entre los escombros de sus casas derruidas, tras ocho días, en la devastada Haití.
En las últimas horas se produjeron varios rescates milagrosos de las ruinas de Haití al ser encontradas con vida más personas, pese a que a más de una semana del terremoto esa posibilidad estaba casi descartada. Las más asombrosas fueron las de una beba de 23 días que estaba bajo las ruinas de una casa de Jacmel, en el sur del país, y la de un nene de cinco años. Ambos sobrevivieron ocho largos días sin agua ni comida, algo aún inexplicable para los médicos. Según anunció ayer la radio France Inter, la beba —Elisabeth- fue rescatada tras siete horas de trabajo de los socorristas franceses. La pequeña se encuentra en buen estado de salud.
Según contó la madre de la nena, el cuerpito de Elisabeth habría quedado protegido por un muro que se desplomó al colapsar la vivienda. Philippe Besson , presidente de la ONG francesa Bomberos de Emergencia Internacional, sostuvo que la beba “estaba bien y se la entregamos a la madre, quien enseguida le dio el pecho”.
El otro caso sorprendente es el de un nene de sólo cinco años, quien pudo sobrevivir bajo los escombros de su casa, donde quedó tras el devastador terremoto. Se encontraba deshidratado y con fuertes rasgos de desorientación.
El pequeño fue recuperado de un pequeño hoyo en las ruinas de su casa, donde se cree que murieron sus padres. Ahora se está recuperando lentamente gracias a los cuidados médicos.
Un vocero de las Naciones Unidas en Ginebra dijo ayer que las brigadas de rescate internacionales salvaron de los escombros a unas 121 personas desde el sismo.