Mil gracias al Laprida
Realmente no existen palabras o adjetivos que abarquen y expresen el sentimiento de agradecimiento por el trato respetuoso, afectuoso, humano y desinteresado recibido durante los días de internación de nuestro papá.

Lunes 13 de Junio de 2011

Realmente no existen palabras o adjetivos que abarquen y expresen el sentimiento de agradecimiento por el trato respetuoso, afectuoso, humano y desinteresado recibido durante los días de internación de nuestro papá. En estos tiempos de egoísmo y miseria humana tuvimos la fortuna de encontrarnos con personas como ustedes (camilleros, mucamas, enfermeros, médicos, anestesistas, administrativos, personal directivo). Quisiéramos nombrar a todos pero es imposible, sí reconocerlos como héroes anónimos que día a día trabajan dejando de lado sus problemas particulares para brindarse al ciento por ciento con todos y cada uno de los pacientes, regalándoles fuerza y palabras de aliento, esas que sólo transmiten personas con amor y excelencia de vida. Queremos destacar a los neurocirujanos Muniagurria y Renzi, seres excepcionales que cualquier día y a cualquier hora estaban dispuestos a abandonar a sus familias para luchar por sus pacientes, siempre frontales, sencillos y cordiales. Es noble destacar a la obra social Pami, que se portó muy bien en todos los requerimientos. Lamentablemente, nuestro querido viejo nos dejó para gozar de la paz eterna. Por último, cómo olvidar a la gente de terapia intensiva, la excelente doctora que cuando nos dio la triste noticia se fundió en un abrazo y con lágrimas en los ojos pasó a ser una más de la familia. A todos ellos, muchas gracias.

Familia Dantraccoli