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Mientras el centro se estanca, los barrios suman comercios y viviendas

En los últimos cuatro años se configuró un nuevo mapa residencial y productivo local. Los distritos ganaron peso en habilitaciones y permisos de edificación.

Domingo 29 de Enero de 2012

El mapa residencial y de la actividad económica de la ciudad registró importantes cambios en los últimos cuatro años: el Distrito Centro perdió presencia relativa en los permisos de edificación y nuevas habilitaciones, en detrimento de otros minimunicipios, fundamentalmente el Sur y el Norte. En el área central, las solicitudes para levantar construcciones cayeron pero aumentaron los metros cuadrados de superficie con permiso de obra, consecuencia de una mayor ocupación del suelo. A la inversa, en los barrios el municipio detectó más pedidos para edificar con menos metros cuadrados, al tratarse de obras de menor envergadura, tipo familiar. Así, cada centro distrital terminó por afianzar su perfil socioeconómico.

  Los datos surgen de un informe que terminó de procesar la semana pasada la Secretaría de Gobierno municipal en base a información oficial de las direcciones de Obras Particulares y de Habilitación. El relevamiento, al que tuvo acceso La Capital incluye una muestra interanual 2008/2011 que permite analizar la evolución de las principales variables socioeconómicas de Rosario durante el último lustro. Las habilitaciones en ese lapso subieron un 39 por ciento.

  Entre las principales conclusiones del estudio, el municipio detectó un corrimiento de permisos comerciales y de vivienda desde el Distrito Centro hacia otros minimunicipios. Si bien el área central concentra el 45,7 por ciento de las habilitaciones comerciales entregadas, muestra un descenso paulatino pero constante en la concentración de esos trámites, ya que en 2009 tenía el 51 por ciento de las inauguraciones.

  El grado de concentración descendió 5,3 por ciento trasladándose fundamentalmente hacia los distritos Sur y Norte. Así, en el corredor Sur-Sudoeste se registraron el 18,8 por ciento de las tramitaciones, y en el Norte-Noroeste el 20,6 por ciento de los trámites para nuevas habilitaciones.

  Esta tendencia terminó además por configurar un nuevo mapa económico de la ciudad, donde cada centro distrital afianzó su perfil: en el Sur-Sudoeste predomina la orientación industrial, en el Norte-Noroeste el eje comercial y de servicios, en el Oeste la variante comercial-pequeñas industrias y en el centro, servicios y comercios.

  En el centro los datos indican que los permisos van decreciendo pero aumentan los metros cuadrados de superficie con permiso de obra, por la mayor ocupación del suelo disponible. En los distritos hay más permisos con menos metros cuadrados, lo que evidencia que se trata de obras de menor envergadura con perfil familiar y pequeños comercios. Una particularidad que registró allí el municipio: en los corredores barriales se da la lógica de construcciones con locales comerciales en planta baja y viviendas en las superiores.

  “Se está revirtiendo la concentración en favor de otros distritos con perfiles definidos en cada caso. Esto responde tanto a la tradición de la ciudad como a la planificación municipal tendiente a lograr la convivencia en el complejo entramado social”, remarcó el subsecretario de Gobierno, Miguel Pedrana.

  Según el funcionario, “la actividad económica tanto en industria, servicios y construcción se ha expandido por toda la ciudad”. Para Pedrana, la clave de la desconcentración pasa por “la decisión política de orientar ese crecimiento a través de distintas herramientas como la descentralización, la administración municipal y dirigir la inversión estatal en obra pública y el fomento de la inversión privada de acuerdo a los planes estratégicos”.
 

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