Sábado 14 de Mayo de 2011
Existe una pequeña minoría que ha dejado de votar. Desapercibida muere y renace escondida en cómputos finales de cada elección. Asimismo, existieron generaciones que lucharon para que el ejercicio de los derechos no fuese el albedrío de pocos. Muchos murieron o fueron torturados por intentarlo. Treinta años después, algunos gobernantes y postulantes a serlo, olvidaron ideales y priorizan intereses y, en mi opinión, la obligación a concurrir a votar ha perdido el sentido por haber desvirtuado su objeto un gran número de potenciales gobernantes. Obligatoriedad de participar de internas ajenas, el uso de publicidad oficial para promocionar a candidatos de los partidos gobernantes y la duplicidad de fechas con el solo fin de favorecer intereses de turno son solo parte de las razones por las que el ir a votar se tornó principalmente en beneficio de pocos. Por tanto y con algo de dolor, guardaré mi voto para mejores tiempos y candidatos.
Roberto Sammartino / DNI 20.854.218