Miércoles 10 de Agosto de 2011
Es hora de grandes decisiones. Decisiones que están en nuestras manos, en nuestras exclusivas manos, por la oportunidad que nos da la democracia. Somos el pueblo que debe detenerse a pensar qué hacer, a quién sumar sus esperanzas, su voluntad, sus anhelos. Y realmente no sé qué hacer. Las promesas son similares, todos hablan de un país con un futuro diferente pero no dicen cómo piensan lograrlo. Y decepcionan. Sí, realmente decepcionan. Porque, para citar un ejemplo, el 28 de julio Día Mundial de las Hepatitis, más de 1.000 personas concurrieron a la plaza Montenegro para hacerse la detección del virus de las Hepatitis B y C. Más allá de la enfermedad puntual, Rosario hablaba de una necesidad real, la de informarse, investigar sobre uno de los verdaderos flagelos que la aquejan y amenazan. Los candidatos políticos estuvieron ausentes en la jornada, ausentes de la problemática que el pueblo con su concurrencia masiva demostraba. Y hoy, a escasos días de las elecciones, no sabemos qué piensan hacer en materia de hepatitis, que cito porque es lo que más conozco, aunque me consta que a las otras ONGs tampoco se han acercado. Me invaden la duda y el desconcierto. Porque se ha complicado tanto nuestro diario vivir que hoy los necesitamos más que nunca. Necesitamos políticas claras de salud, de educación, de seguridad. No para que ellos solucionen todo solos, sino para sumarles nuestro esfuerzo, como lo venimos haciendo tantos y tantos argentinos, pero deben dar el puntapié inicial y demostrarnos que están de nuestro lado, que es el lado del pueblo que necesita seguir un camino de grandeza. Porque más allá de lo que digan las encuestas todos somos conscientes de que vamos mal, como nunca en nuestra historia. Quedan pocos días, realmente debo resolver mi voto, y no son los aburridos y costosos cánticos publicitarios los que pondrán luz en mi decisión.
Edith Michelotti, ediluobs@hotmail.com